El 80 % de los menores infractores son de clase media alta y solo el 10% son extranjeros

El Ayuntamiento de Sevilla y la Consejería de Justicia firman un convenio para que los menores infractores puedan hacer trabajos en beneficio de la comunidad

Firma del convenio entre el alcalde de Sevilla y José Antonio Nieto, consejero de Justicia
Firma del convenio entre el alcalde de Sevilla y José Antonio Nieto, consejero de Justicia / M. G.

Los menores que son condenados por cometer infracciones tienen un alto grado de reinserción, por lo que poner todos los medios necesarios para que recapaciten sobre estos errores es completamente necesario. El consejero de Justicia de la Junta de Andalucía, José Antonio Nieto y el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, han firmado un convenio sobre Justicia Juvenil que permitirá a estos menores realizar trabajos en beneficio de la comunidad con entididades municipales como Lipasam o los propios servicios sociales municipales. Las actuaciones se desarrollarán, entre otros ámbitos, en el Programa Municipal de Mayores y en los Centros de Participación Activa, promoviendo actividades con personas mayores que fomenten la responsabilidad y el compromiso social, y también mediante acciones coordinadas con la Unidad Agente Tutor de la Policía Local en centros educativos

Nieto informó que, de esta manera, Sevilla se incorpora a la red formada por 308 municipios y que espera llegara a los 400 más poblados de Andalucía. Se trata de colaborar con la Consejería de Justicia "para que los menores que han cometido algún tipo de infracción, que ha requerido de una resolución judicial, en la que no se pierde la libertad y no se produce el internamiento, pero sí se establece una medida en medio abierto, una actuación en beneficio de la comunidad, puedan realizarlo".

Son casi mil las medidas impuestas en el último año a menores infractores en la provincia de Sevilla, de las que más de dos tercios corresponden a Sevilla capital. Se trata de jóvenes o adolescentes que han cometido infracciones tipificadas en el Código Penal o o en la Ley de Menores y que requiere de una actuación de los juzgados de menores, que no llega al internamiento "pero que sí requiere esa puesta en marcha de las medidas", explicó el consejero. De este modo, un chico que ha sido sancionado porque ha hecho pintadas en un lugar que no era adecuado para ello y y ha provocado un perjuicio en el patrimonio, pues tenga que estar un tiempo , colaborando con el Servicio de Limpieza del Ayuntamiento de Sevilla y conozca las consecuencias de lo hecho. Pero no sólo eso, "sino también que un chico o una chica que que le falta el respeto a personas con discapacidad, o a personas extranjeras, o las que están en en la calle, o que son especialmente vulnerables, pues reciban también una medida por parte del juez de menores que le obliga a acompañar a los servicios sociales del Ayuntamiento".

Más del 80% de los menores que están en estos programas de trabajos en beneficio de la comunidad no reinciden. Sobre estos jóvenes infractores, el perfil rompe muchos estereotipos. Como se suele decir, dato mata a relato. En torno a un 80% de los menores que reciben medidas de este tipo en Andalucía, podrían clasificarse entre clase media, clase media-alta. Solo el 10% son extranjeros, no nacionales. De los que tienen medidas restrictivas de libertad, el 49% son de clase media-alta.

"Son chicos y chicas que en un momento determinado se equivocan y nadie les ayuda a volver a al seno de la sociedad y a dejar atrás ese error con una consecuencia que tienen que asumir, por lo que durante un periodo de tiempo tienen que hacer ese trabajo a la comunidad, colaborar con personas que les van a enseñar que lo que hizo fue un error y que no puede volver a a repetirse", afirmó Nieto.

El último año completo con datos de los juzgados de menores es de 2024. Allí había 734 medidas de libertad vigilada, 147 tareas socioeducativas y seis prestaciones en beneficio de la comunidad.

stats