Relevo en el Colegio de Abogados

Gallardo deja el decanato “orgulloso de una profesión para personas duras en fortaleza y valores”

  • Entregó los diplomas a abogados con 25 años de ejercicio

José Joaquín Gallardo preside el acto con Begoña Rodríguez y Emilio Llera José Joaquín Gallardo preside el acto con Begoña Rodríguez y Emilio Llera

José Joaquín Gallardo preside el acto con Begoña Rodríguez y Emilio Llera / José Angel García

El decano del Colegio de Abogados de Sevilla, José Joaquín Gallardo, aprovechó este viernes la entrega de diplomas a letrados con 25 años de ejercicio para despedirse de sus compañeros. Afirmó que, después de 24 años como decano, una de sus conclusiones es que el colectivo al que pertenece y al que ha intentado servir “merece la pena”.

Afirmó que la de abogado “es una profesión para gente dura en fortaleza personal, humana y en valores” que en la mayoría de los casos “se compaginan con la bondad”. Por eso, desde la atalaya privilegiada de haber sido decano, dio fe de la “categoría humana y personal del colectivo al que he tenido el honor de servir”.

Los letrados con 25 años de ejercicio posan en el Colegio de Abogados Los letrados con 25 años de ejercicio posan en el Colegio de Abogados

Los letrados con 25 años de ejercicio posan en el Colegio de Abogados / José Angel García

No pensaba hacer un discurso de despedida pero le dio pie a ello Begoña Rodríguez, representante del Poder Judicial en Andalucía occidental y presidenta del acto. 

Sin citar a nadie, Begoña Rodríguez habló de quienes se ganan la autoridad moral sin necesidad de imponerla y de la persistencia de los valores de trabajo y esfuerzo. Recordó a Gallardo “los malos ratos que se guardó para él” y, en esta hora de despedida, le aconsejó “recordar a los que estuvieron a su lado en los momentos malos y olvidar a los que se decían amigos y no lo eran tanto”.

José Joaquín Gallardo reconoció que sus 24 años en el decanato “se han pasado en un suspiro” y que se encuentra en un “momento de emociones y reflexión”. “Todavía me quedan unas semanas de ejercicio en las que intentaré mantener las formas y no emocionarme”, adelantó.

Defendió el papel del abogado en la administración de Justicia: “poder mirar con franqueza a los ciudadanos y que hayamos podido darles, junto con los jueces y fiscales, una respuesta satisfactoria”. Su fin último debería ser “procurar humanizar las relaciones personales y sociales, pero después de 25 años no hace falta que yo os hable de esas cosas”, dijo a sus compañeros, a los que animó a seguir por ese camino por el que “pueden hacer tanto bien”. 

También les pidió que colaboren a hacer respetar el valor de la Justicia, “tan proclamado y a veces tan poco respetado”. 

Como decano ha visto que la mayoría de sus compañeros “terminan el día agotados, estresados pero con la conciencia tranquila”. Esta es una profesión “absolutamente estresante y apasionante, tremenda por lo que obliga, comprometida con quien deposita en nosotros su confianza. Una profesión para gente dura en fortaleza personal, humana y en valores que en la mayoría de los casos se compaginan con la bondad”.

Gallardo dijo tener muy presentes en estos momentos a los compañeros “de quienes tanto aprendimos en su día y a quienes en estos 24 años he tenido que despedir en muchas duras circunstancias”.

En nombre del fiscal jefe de Sevilla, Luis Fernández Arévalo, acudió al acto el fiscal  en ejercicio Emilio Llera, ex consejero de Justicia andaluz. Gallardo le agradeció las “excelentes relaciones que mantuvo con nuestra institución” durante su mandato y en especial “haber estado a nuestro lado en la lucha contra las inclemencias materiales” en asuntos como el pago de los abogados de oficio.

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