Parricidio

Siete años y medio de cárcel para el parricida de La Carrasca

  • También ha sido condenado a seis años de libertad vigilada post penitenciaria

La detención del parricida de la Carrasca La detención del parricida de la Carrasca

La detención del parricida de la Carrasca / Antonio Pizarro

La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a siete años y seis meses de cárcel a un toxicómano que asesinó a su padre el pasado mes de enero en la vivienda donde ambos convivían en el barrio de La Carrasca tras asestarle varias puñaladas con un cuchillo de cocina cuando la víctima se encontraba "semidormida" en el salón.

El acusado iba a ser enjuiciado por un jurado popular, pero la vista oral no se celebrará tras la conformidad alcanzada entre la Fiscalía, que en principio solicitaba 16 años de prisión, la defensa y el investigado, que ha sido condenado por un delito de asesinato con la agravante de parentesco y la eximente incompleta de trastorno mental a seis años de prisión, la prohibición de aproximarse a menos de 400 metros de su madre y esposa del fallecido durante once años, y a seis años de libertad vigilada post penitenciaria, según informa la oficina de comunicación del TSJA.

Asimismo, la Audiencia ha condenado al investigado a un año y medio de cárcel por un delito de robo con violencia con las agravantes de parentesco y reincidencia y la eximente incompleta referida. Por vía de responsabilidad civil, el acusado, que se encuentra privado de libertad por esta causa desde el pasado día 22 de enero, deberá indemnizar con un total de 110.550 euros a su madre y a su hermana.

Hechos probados

Por conformidad de las partes, la Audiencia considera probado que los hechos tuvieron lugar sobre las 16:30 horasdel día 22 de enero de 2020 en el domicilio donde el acusado convivía con sus padres, cuando el padre se encontraba “semidormido” en un butacón del salón.

La Audiencia añade que, "con ánimo de acabar con su vida", el encausado cogió un cuchillo de la cocina de 29,5 centímetros de longitud y una hoja de 17,5 centímetros y, "de forma sorpresiva, se lo clavó en el pecho a su padre", quien "intentó en vano defenderse del ataque, cayendo finalmente al suelo, donde el acusado le asestó varias puñaladas más, una de las cuales penetró en el hemitórax izquierdo causándole la muerte".

Seguidamente, y "con ánimo de enriquecerse ilícitamente", el condenado sacó la cartera del bolsillo de su padre y cogió 150 euros y las llaves de un coche propiedad del fallecido y las del domicilio, tras lo que abandonó la vivienda cerrando la puerta con llave. La Policía Nacional detuvo al parricida unas horas después del asesinato en la avenida de San Lázaro, a unos doscientos metros del escenario del crimen.

Según recoge la sentencia, el acusado está diagnosticado de trastorno obsesivo compulsivo por consumo de tóxicos y trastorno de personalidad, de forma que, en el momento de los hechos, su capacidad volitiva "se encontraba limitada de forma importante por su trastorno mental y especialmente por su adicción a sustancias estupefacientes".

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