Juicio por el asesinato de una mujer en Pilas La peculiar tesis de la defensa que apunta a un "crimen pasional" urdido por el marido de la víctima

  • Tanto la Fiscalía como la acusación particular piden prisión permanente revisable por intento de agresión sexual y asesinato

El acusado ante el tribunal El acusado ante el tribunal

El acusado ante el tribunal / Belén Vargas

En la primera sesión del juicio con jurado sobre el intento de violación y asesinato de una mujer de 50 años en Pilas en marzo de 2017, tanto la Fiscalía como la acusación particular, que representa los intereses de la familia de la víctima, han confirmado su petición de prisión permanente revisable para E. R. R., acusado de intentar violar y, posteriormente asesinar, a una vecina de Pilas en un paraje en el extrarradio del municipio conocido como Camino de Santillán

Según el relato al que se acogen tanto el ministerio fiscal como la acusación particular, entre las 7:30 y las 8:00 del 12 de marzo de 2017 el acusado, "con el propósito de satisfacer sus deseos de naturaleza sexual, abordó" a la víctima mientras caminaba sola, "tapándole la boca fuertemente con una mano para que no pudiera gritar”, todo ello mientras con un objeto "afilado y punzante" que tenía en la otra mano "le daba reiterados pinchazos" en el abdomen, "dirigiéndole de tal modo hacia el interior de la parcela rústica hasta llevarle a un olivar más apartado y solitario".

Una vez aquí, y según el relato de la Fiscalía, el acusado tiró al suelo y desnudó a la fallecida "con intención de penetrarla" mientras "trataba de someterla, golpeándole en el rostro y esgrimiéndole el objeto afilado y punzante para que se doblegase".  El relato de los hechos realizados por la Fiscalía manifiesta que, "al no lograr su propósito y a fin de evitar" que la mujer "pudiera en el futuro prestar testimonio sobre lo sucedido, denunciándolo", el acusado, "con ánimo de matarla", le asestó varias puñaladas en el cuello que finalmente le provocaron la muerte.  Seguidamente, y según indica la Fiscalía en su escrito, el acusado se deshizo del objeto "afilado y punzante", que no ha sido hallado, y ocultó tras una teja la cartera de la víctima, tras lo que salió nuevamente al camino y, "con intención de eludir su responsabilidad en los hechos y aprovechando la alarma social que existía en la zona, debido a un precedente intento de rapto de un menor presuntamente por nacionales rumanos con una furgoneta, alertó a unos vecinos manifestando que un grupo de rumanos había agredido a una mujer, matándola y huyendo en una furgoneta, siendo agredido por los anteriores al tratar de prestar auxilio a la víctima".

La versión de la defensa

La sorpresa ha surgido cuando el abogado defensor por turno de oficio, Santiago Sanchiz, ha expuesto ante el Tribunal del Jurado la estrategia que seguirá durante el juicio. Según el letrado, que solicita la libre absolución o, en su caso, la pena de 5 años por homicidio, "existió una línea de investigación abandonada en los primeros momentos" que apunta a un "crimen pasional urdido por el esposo de la víctima y su compañera sentimental".

El letrado continuó explicando que su defendido "no se apostó a esperar que alguien pasara" porque "una persona que pretende agredir a alguien, iría a buscar a su víctima donde pasaran más personas". Respecto a la agresión sexual a la que aluden tanto las alegaciones de la fiscal como las de la acusación particular, Sanchiz afirmó que "se basan en la semidesnudez de la víctima". El abogado, que reconoció que tenía ante sí una tarea "ardua y difícil" por tener "la espada de Damocles de la prisión permanente revisable", aseguró que demostrará que el acusado "no propinó pinchazos en el abdomen a la víctima, que el arma no fue escondida por su cliente  y que demostrará que cayó en una trampa urdida "para aprovecharse del estado psíquico y la embriaguez" de su defendido, que no tiene antecedentes.

Penas solicitadas

En su escrito de acusación, el Ministerio Público pide para el encausado la pena de prisión permanente revisable por el delito de asesinato y nueve años de prisión y diez años de libertad vigilada por el delito de agresión sexual/violación en grado de tentativa. En concepto de responsabilidad civil, solicita que indemnice con un total de 254.880 euros al marido y los dos hijos de la fallecida.

Por su parte, la acusación particular se adhiere a la solicitud de prisión permanente revisable por el cargo de asesinato y pide que se prohiba al acusado, que también es vecino de la víctima, residir en el mismo sitio que la familia de la víctima por un tiempo superior al cumplimiento de la condena, y 12 años por el delito de agresión sexual en grado de tentativa.

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