Peugeot sigue apostando por los familiares con el 308 SW

Primer contacto

Pese a la creciente ola de SUV que arrasa con segmentos antes muy populares, como el de los monovolúmenes -Citroën deja de fabricar ya el último con el que contaba- o reduce las ventas de otros, Peugeot defiende con el lanzamiento de la versión familiar del 308 la vigencia de estos coches, tanto o más prácticos y con mejor rendimiento o dinamismo.

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Así es el nuevo Peugeot 308

Primer contacto dinámico con el Peugeot 308 berlina

Peugeot sigue apostando por los familiares con el 308 SW
Peugeot sigue apostando por los familiares con el 308 SW

27 de abril 2022 - 00:00

Peugeot inicia la comercialización de la carrocería familiar de su 308. El 308 SW, que es como se llama oficialmente, es algo más grande que el hatchback a tenor de sus 4,64 m de largo -la diferencia de longitud es considerable, de 27 cm, con la otra carrocería de este modelo—. Este crecimiento se realiza en base a una mayor distancia entre ejes, ya que es de 2,73 m con lo que crece 6 cm; y un aumento del tamaño del voladizo trasero, en este caso con 21 cm más que el hatchback: ahora hay justo un metro entre el centro del eje y el final de parachoques posterior.

Con sus características, el Peugeot 308 SW entra de lleno en un segmento en el que el modelo más popular es el Seat León, seguido del Toyota Corolla y en el que la anterior generación de este 308 SW -4,59 m de longitud tenía- ocupaba la tercera posición por ventas en España. Otros modelos compactos con carrocerías familiares como el nuevo modelo de Peugeot son los Ford Focus, Renault Mégane, Skoda Octavia, Kia Ceed, Fiat Tipo, Opel Astra o Dacia Logan.

Según los datos que maneja Peugeot, un 11 por ciento de los compradores de su familiar vienen de los SUV y un 41 de los hatchback.
Según los datos que maneja Peugeot, un 11 por ciento de los compradores de su familiar vienen de los SUV y un 41 de los hatchback.

Los cambios de diseño respecto al 308 hatchback, como es lógico, se centran del pilar central hacia atrás y, sobre todo en el portón, donde el SW tiene más presencia de chapa y de la berlina sólo conserva los tres pilotos con iluminación a través de leds, si bien pierde la línea que une los dos lados. Ese acceso al maletero puede estar motorizado o no y contar con sistema de apertura “manos libres”.

También se modifican las puertas traseras que son algo más anchas y altas, de modo que facilitan más el acceso a las plazas posteriores, un aspecto que criticábamos en su día en la berlina. Los marcos en color negro de todas las puertas logran dar un aspecto de continuidad a toda la superficie acristalada.

El crecimiento de la batalla respecto al 308 berlina permite mejorar el espacio longitudinal, aunque aún sigue lejos de ser amplio. Mejor es la altura hasta el techo en esta versión.
El crecimiento de la batalla respecto al 308 berlina permite mejorar el espacio longitudinal, aunque aún sigue lejos de ser amplio. Mejor es la altura hasta el techo en esta versión.

Crecer en distancia entre ejes supone disfrutar de más espacio longitudinal en el interior, algo particularmente deseable en el caso del 308 que en su berlina no destaca precisamente por esta cota. En nuestras mediciones hemos registrado una mejora en este sentido del SW, sin embargo, de 4 cm, con lo que sin ser sobresaliente este familiar ya se acerca más a los estándares esperables en un coche compacto. Otra ventaja por la forma de su carrocería, al margen de que lima una décima el Cx -es de 0,27 en el SW-, es la mayor altura en las plazas traseras, en donde se ganan cinco centímetros en relación a 308 hatchback. Así, las cosas, no cabe duda de que el nuevo SW es mucho más satisfactorio desde el punto de vista de la habitabilidad.

El voladizo trasero crece 21 cm y, consecuentemente, crece el maletero. Según el motor del que disponga, varía la altura disponible y, por tanto, su capacidad.
El voladizo trasero crece 21 cm y, consecuentemente, crece el maletero. Según el motor del que disponga, varía la altura disponible y, por tanto, su capacidad.

El maletero, gracias a esa ampliación del voladizo, como veremos, también permite ofrecer más capacidad de carga aunque la practicidad va más allá del volumen. La ponen la posibilidad de abatir en tres partes los respaldos de los asientos traseros lo que, además, puede hacerse desde los mandos situados en los lados de ese maletero; la dotación de un suelo que se puede fijar en dos alturas en las versiones sólo de combustión, de modo que en la más alta tiene una continuidad al mismo nivel que esos respaldos y en la más baja se obtiene un mayor volumen; pero también el gancho portabolsas, los de amarre del suelo, luz interior con toma de 12 voltios o las bolsas laterales. El plano de carga, por lo demás, está a 61 cm del suelo: en la posición superior del suelo el maletero enrasa con él.

Las formas del maletero son regulares y, en la versión híbrida enchufable, que es la que hemos podido medir y en la que el suelo no es móvil -parcialmente la zona inferior la ocupa la batería de alta tensión del sistema de propulsión-, el volumen que hemos apreciado es de 446 litros. El dato oficial que proporciona Peugeot para su volumen es algo mayor, de 548 litros para esta versión, mientras que para las térmicas alcanza los 608 litros. En ambos casos, se trata del volumen disponible para la carga hasta la bandeja ocultaequipaje y con los asientos dispuestos para ser utilizados por pasajeros, pero sí las tres partes de estos se abaten el volumen sería, respectivamente, de 1.574 y 1.634 litros.

Dinamismo de primer nivel

No hay cambios entre el SW y la berlina en lo que atañe al puesto de conducción, marcado por el i-Cockpit 3D en el que la instrumentación queda por encima del volante y, para verla en su totalidad, exige llevar éste en una posición muy baja. Tampoco en cuanto a conectividad, con la pantalla central del i-Connect Advanced como protagonista.

La disposición de los elementos del i-Cockpit define la posición de conducción.
La disposición de los elementos del i-Cockpit define la posición de conducción.

Así mismo, no apreciamos cambios en el comportamiento dinámico, caracterizado antes por la estabilidad que por la agilidad, aún cuando debe haber más peso sobre el eje trasero -particularmente en el híbrido enchufable-. Esto dice mucho del trabajo efectuado por Peugeot, especialista en estas tareas, en cuanto al ajuste de la suspensión.

Menos nos ha gustado en esta ocasión el de la dirección, con un punto central algo errático y que se nota, particularmente, cuando rodando en línea recta a velocidad de crucero se culmina una pequeña loma. Exige una corrección por parte del conductor en ese momento. Sería fácilmente subsanable con una pequeña modificación el software de la asistencia de esa dirección.

Tres motores térmicos y dos híbridos enchufables

Los motores disponibles para el 308 SW son los mismos que para la berlina. Esto supone que el familiar de Peugeot dispone de dos térmicos de gasolina, con 110 y 130 CV basados en el motor 1.2 PureTech de tres cilindros; el segundo con la posibilidad de disponer de cambio automático de ocho velocidades EAT8 como alternativa al manual de seis de serie; además de un Diesel, este un 1.5 Blue HDI de cuatro cilindros y exclusivamente con 130 CV. También en este caso existe la opción de las dos transmisiones, manual o automática.

Las versiones más potentes del 308 SW son las Hybrid, con 180 y 225 CV, siempre con tracción delantera.
Las versiones más potentes del 308 SW son las Hybrid, con 180 y 225 CV, siempre con tracción delantera.

Adicionalmente, existen dos versiones hibridas enchufables con 180 y 225 CV, lo que deja al 5008 como el único Peugeot de la gama sin versión eléctrica o PHEV. En ambos casos el motor de combustión que emplea el 308 SW es un 1.6 PureTech con, en el primero, con una potencia de 150 CV y en el segundo, de 180. Lo que no varía de uno a otros es el conjunto transmisión-motor eléctrico, pues el integrado en la caja de cambios e-EAT8 es de 110 CV, 84 kW.

La batería es de la misma capacidad en los dos Hybrid, con 12,4 kWh que permite alcanzar 59 km en modo exclusivamente eléctrico en el Hybrid 180 y un kilómetro más, 60, en el Hybrid 225.

Tanto la versión Hybrid 225 como la Blue HDI de 130 CV que hemos conducido se han caracterizado por sus bajos consumos a ritmos altos, aunque el híbrido mejora al Diesel.
Tanto la versión Hybrid 225 como la Blue HDI de 130 CV que hemos conducido se han caracterizado por sus bajos consumos a ritmos altos, aunque el híbrido mejora al Diesel.

La mayor parte de los kilómetros durante esta toma de contacto los hemos hecho conduciendo este último, para lo que hemos utilizado el modo Hybrid por vías rápidas. El consumo ha sido de 5,4 l/100 km/h tras 225 km y a una velocidad media de 98 km/h, casi un 10 por ciento inferior al que a un ritmo parecido hemos obtenido en el Blue HDI con cambio automático: 6,1 l/100 km.

Fuentes de Peugeot nos han confirmado que, al igual que el 308 berlina y en el mismo momento, en 2023, este SW recibirá una versión exclusivamente eléctrica. Este e-308 SW contaría con 156 CV, el equivalente a unos 115 kW; y la batería sería de 54 kWh con una química en el cátodo diferente a la de 50 kWh que utilizan los e-208. Lo que parece seguro es que, sea cual sea la solución que se emplee para el sistema de propulsión eléctrico de estos 308, la plataforma ya no sería la EMP2 que emplean las versiones térmicos e híbridas, dada su incompatibilidad con una electrificación de este nivel.

Los GT se caracterizan por un tratamiento exterior diferenciado. Por ejemplo, en detalles como el logo de Peugeot en la aleta delantera.
Los GT se caracterizan por un tratamiento exterior diferenciado. Por ejemplo, en detalles como el logo de Peugeot en la aleta delantera.

En cuanto a niveles de equipamiento, el 308 SW está disponible con los Active, Allure y Pack; si bien los tres no se combinan con todos los motores. Así, el 1.2 PureTech de 110 CV sólo se liga al Active y el Hybrid 225 exclusivamente lo hace con el GT.

El precio del 308 SW arranca en los 24.950 euros del Active Pack 110; mientras que el 130 CV de gasolina lo hace en 26.370 euros y el Diesel en 27.750 euros. El híbrido de 180 CV parte de 37.350 y el de 225 de 42.050 euros. En todos los casos, la diferencia con la berlina es de entre 900 y 1.350 euros más.

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