SEGURIDAD VIAL

Casi la mitad de los conductores españoles no comprueba el estado de sus neumáticos

Casi la mitad de los conductores españoles no comprueba el estado de sus neumáticos

Casi la mitad de los conductores españoles no comprueba el estado de sus neumáticos

Unos 1,5 millones de vehículos circulan por España con algún tipo de anomalía en los neumáticos, según datos de la cadena de talleres Confortauto Hankook Masters, que señala que casi la mitad de los conductores reconoce no darle la suficiente importancia al estado de sus gomas.

Para la empresa, los neumáticos son un componente "fundamental" para la seguridad activa del vehículo, ya que son el único punto de contacto con el asfalto. Por ello, es de "vital importancia" revisar regularmente su estado, para comprobar que el nivel de desgaste no es excesivo y que mantienen la presión adecuada.

Tornillo clavado en un neumático. Tornillo clavado en un neumático.

Tornillo clavado en un neumático. / M. G.

"A pesar de merecer todo nuestro cuidado y atención, los neumáticos son los grandes olvidados del mantenimiento. Estos deben ser sustituidos cuando se desgasten. Sin embargo, ya sea por dejadez, por desconocimiento o por intentar ahorrar, con frecuencia muchos conductores alargan su sustitución", ha lamentado Confortauto Hankook Masters.

Algunos consejos

Para garantizar nuestra seguridad en carretera es de suma importancia revisar su estado periódicamente y llevar a cabo unas sencillas comprobaciones para detectar de manera precoz posibles fallos en ellos.

Llegados a este punto, Confortauto Hankook Masters nos aconseja seguir las siguientes pautas para el correcto mantenimiento de los neumáticos, reglas de oro nos ayudarán a mantener sus prestaciones y calidad durante toda su vida útil.

1. Comprobar la presión de los neumáticos 

La presión es uno de los factores clave que afecta en el desgaste y envejecimiento prematuro de los neumáticos. Una presión excesiva provocará un mayor desgaste por la parte central del neumático, además de reducir la superficie de contacto con el asfalto y por consiguiente reducir también el agarre. Los mismo ocurre si tenemos una presión demasiado baja, lo cual provocará un desgaste irregular (esta vez por la parte externa del neumático) y reducirá la superficie de contacto. Se recomienda revisar la presión recomendada por el fabricante por lo menos una vez al mes, y siempre antes de un viaje largo. Circular con la presión adecuada además de contribuir a nuestra seguridad, reducirá el riesgo de dañarlos, y nos ayudará a ahorrar combustible.

2. Vigilar la profundidad de la banda de rodadura y desgaste del dibujo

Hay que tener en cuenta que un neumático desgastado por debajo del límite legal, deja de cumplir su función y pone en peligro nuestra seguridad y la de los demás, ya que el agarre disminuye y aumenta la distancia de frenado, multiplicando el riesgo de sufrir patinazos o el temido aquaplaning. Para garantizar el máximo agarre y tracción, la profundidad del dibujo de los neumáticos no debe superar los 1,6 milímetros (límite legal establecido), siendo aconsejable su cambio cuando la profundidad del dibujo sea inferior a 3 milímetros. En este sentido, cabe recordar que circular con unos neumáticos por debajo del límite legal, conlleva una sanción de 200€, e incluso la inmovilización del vehículo si se verifica que el desgaste del neumático es “grave”.

La diferencia entre el neumático de verano y el de invierno no sólo está en el diseño de la banda de rodadura, también los compuestos que se utilizan en ella. La diferencia entre el neumático de verano y el de invierno no sólo está en el diseño de la banda de rodadura, también los compuestos que se utilizan en ella.

La diferencia entre el neumático de verano y el de invierno no sólo está en el diseño de la banda de rodadura, también los compuestos que se utilizan en ella.

3. Examinar si hay daños en la goma

No es extraño encontrarse neumáticos con bultos en sus laterales fruto de un golpe contra el bordillo, o pequeños cortes y roces, así como grietas causadas por el paso del tiempo y el uso. Todo esto supone tener que pasar por el taller y cambiar no solo esa rueda, sino su pareja del mismo eje ya que corremos el peligro de sufrir un reventón en plena marcha.

4. Comprobar la alineación

Si al circular con nuestro vehículo este no mantiene una trayectoria estable (se va a la derecha o izquierda cuando soltamos el volante por unos segundos) o bien se produce una vibración del volante, probablemente la alineación de los neumáticos no sea la correcta, siendo aconsejable acudir a un taller profesional para su revisión. Unos neumáticos mal alineados impiden un correcto agarre al firme, por tanto, su funcionamiento será deficiente. De ahí la importancia de que las 4 ruedas estén siempre en consonancia.

5. Vigilar las válvulas y los tapones de los neumáticos

Las válvulas son las responsables de mantener la hermeticidad de los neumáticos al contener la presión de aire en la unión del neumático con la llanta, por tanto, son un componente fundamental. Estos pequeños elementos sufren un esfuerzo muy severo durante su vida.

Ante la duda de mala estanquidad de la válvula, ésta se debe cambiar completamente. Ten presente que es mejor y más barato cambiar una válvula que un neumático que se queda sin presión por culpa de ésta. Y no nos olvidemos del tapón de la válvula, ya que la protege del polvo y la suciedad, ayudándonos a prolongar la vida útil del neumático”.

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