Al menos 24 heridos por un nuevo atentado con excavadora en Jerusalén

El incidente se produjo a pocos metros del Hotel King David, donde se alojará esta noche Barack Obama

Dpa

22 de julio 2008 - 17:00

Por segunda vez en tres semanas, un palestino siembra el terror en las calles de Jerusalén al arrollar con una excavadora a un autobús y varios coches, dejando al menos 24 heridos, entre ellos varios niños.

Según las fuerzas de seguridad, el trabajador de la construcción comenzó poco después del mediodía a embestir indiscriminadamente con la pala a los vehículos que se cruzó por la carretera. En cuestión de pocos minutos, un civil que pasaba por el lugar de los hechos disparó contra el agresor, pero éste pudo continuar su marcha hasta que finalmente fue ultimado a disparos por un policía, según un portavoz del cuerpo de seguridad.

El incidente, calificado por la policía y la cúpula política israelí de atentado terrorista, se produjo en la confluencia de las calles King David y Kerem Hayesod, a pocos metros del emblemático Hotel King David, en el que hasta la víspera se albergó el primer ministro británico, Gordon Brown, y que hoy acogerá al senador demócrata estadounidense Barack Obama a su llegada a la ciudad en medio de su gira internacional.

En la calle, junto a la excavadora amarilla, había un coche volcado. Según medios de comunicación israelíes, uno de los heridos perdió una pierna. Todavía horas después de lo ocurrido, helicópteros de la policía continuaban sobrevolando el centro de Jerusalén y la Ciudad Vieja. La presencia policial se reforzó en amplios sectores de la ciudad. Los controles a viandantes eran frecuentes.

Una mujer de mediana edad explicó en el lugar de los hechos que estaba descansando en un parque próximo cuando de repente escuchó disparos. "En algunos países se dispara al cielo en las bodas, pero en Jerusalén no suele pasar", dijo la mujer, residente en Modiin, en las proximidades de Tel Aviv. "Tiene que ser horrible vivir en una ciudad como ésta y que cosas así ocurran cada par de semanas", afirmó por su parte su hijo.

Al igual que en el ataque del pasado 2 de julio, en el que murieron tres israelíes además del atacante, el agresor era un palestino residente en un barrio árabe del este de Jerusalén y que podía moverse con libertad gracias a un carnet de identidad israelí.

Según fuentes palestinas, se trató de Ghassan Abu Tair, de 22 años, y estaba emparentado con el diputado Mohammed Abu Tair, del movimiento islamista Hamas y quien se encuentra encarcelado en Israel. Sin embargo, por el momento ninguna organización armada palestina ha denunciado el ataque.

Después del ataque de principios de mes, Israel anunció medidas legales contra los residentes árabes de Jerusalén. Este que estén involucrados en atentados, tales como retirarles a sus familias los permisos de residencia y confiscarles todo su patrimonio. Ya en marzo, un árabe residente en el este de la ciudad había matado a ocho estudiantes israelíes en una escuela religiosa judía.

Cuando se produjo el ataque, el presidente israelí, Shimon Peres, estaba a punto de reunirse con el presidente palestino, Mahmud Abbas. "No hay que decir que denunciamos con firmeza el incidente. Israel no puede tolerarlo. No aceptaremos que esto se convierta en una rutina diaria", dijo Peres.

También Abbas condenó el atentado al llegar a la residencia de Peres en Jerusalén. "Siempre nos oponemos a los incidentes terroristas y condenamos firmemente esto sucesos. Rezamos por la pronta recuperación de los heridos", añadió

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