Cultura

El Ayuntamiento lanza la red del proyecto Murillo 2017

  • En plena precampaña Zoido pide a Gobierno y Junta que se sumen "a la iniciativa más importante para Sevilla desde la Expo 92" elaborada a imagen y semejanza del Año Greco.

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Los Reales Alcázares, el lugar donde Sevilla fue despojada por el mariscal Soult de los tesoros artísticos cuya fama traspasaba las fronteras de la ciudad, acogieron ayer el lanzamiento del proyecto para la conmemoración del IV centenario del nacimiento de Bartolomé Esteban Murillo, que se extenderá desde septiembre de 2017 a junio de 2018. En un acto liderado en solitario, el alcalde, Juan Ignacio Zoido, dio a conocer el programa que diversos expertos encabezados por Benito Navarrete, director de Patrimonio del ICAS, y Casilda Ybarra, coordinadora de la muestra El griego de Toledo, han diseñado en los últimos doce meses siguiendo la estela del Año Greco y que con el reclamo de las grandes exposiciones -una magna antológica en el Museo de Bellas Artes y otra en Santa Clara dedicada al retrato en la obra de Murillo abrirán el programa en septiembre de 2017- aspira a superar el millón de visitas que obtuvo Toledo sólo con su exposición central. 

"Murillo, uno de los nuestros", en expresión de Zoido, fue bautizado el 1 de enero de 1618 en la desaparecida parroquia de la Magdalena, lo que hace pensar que nació unos días antes pero la fecha exacta se desconoce. Esa duda cronológica ha propiciado que el programa de actividades arranque a finales de 2017 para extenderse a lo largo de 2018, lo que permitirá repartir las facturas del proyecto en dos ejercicios fiscales y hacerlo más atractivo a posibles inversores y mecenas. 

"Murillo 2017 va a transformar a nuestra ciudad como Toledo ha sido transformada con El Greco 2014", prometió un ditirámbico Zoido, para quien la oferta cultural que acogerá la capital andaluza -habrá también espectáculos teatrales y musicales, un simposio internacional sobre el pintor y se creará un centro documental sobre su obra- será "el acontecimiento más importante desde la Exposición Universal de 1992". 

La avalancha de buenas ideas, presentada ayer sin la participación de la Junta de Andalucía -con cuyos técnicos se habían mantenido diversas reuniones para la redacción del proyecto- ni del Gobierno central precisa de dos elementos esenciales para materializarse: el primero, la creación de un organismo gestor políticamente neutral, es decir, una Fundación pública a la manera de la Fundación Greco 2014 que, presidida por los Reyes de España, integre en su patronato a todas las administraciones y patrocinadores privados del proyecto; para su constitución, Zoido dijo que tendía la mano "tanto a la Junta de Andalucía como al Estado y otras instituciones [caso de la Diputación] que quieran unirse a un acontecimiento que debe ser excepcional". El segundo requisito es el reconocimiento de este Año Murillo como acontecimiento de interés público por parte del Estado -"tengo el compromiso expreso del presidente del Gobierno de que se va a estudiar", prosiguió el alcalde, sin concretar fecha- al amparo de la Ley 49/2002 de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, lo que permitiría hacer este proyecto atractivo para la inversión privada, representada ayer en el Salón de Tapices del Real Alcázar por doscientos integrantes del mundo de la cultura y la empresa, como hosteleros, empresarios turísticos y miembros de grandes corporaciones, fundaciones y academias. 

"El cuarto centenario de Murillo será un auténtico motor social, cultural y económico. Este proyecto no es de nadie en concreto sino de la ciudad de Sevilla", recalcó Zoido, que apuntó que su desarrollo científico lo pilotará "alguien del sector privado, comprometido con la ciudad, experto en Murillo y con capacidad de atracción", una figura que no desveló pero que todos los presentes asociaron inmediatamente al también profesor Benito Navarrete, quien no quiso pronunciarse sobre este punto. Tampoco se avanzó qué personalidad del ámbito de la empresa, el derecho y la política sería el equivalente a Gregorio Marañón y Bertrán de Lis (presidente de la Fundación El Greco 2014) en Murillo 2017, para lo que se buscaría un perfil similar al que asumió Manuel Olivencia con respecto a la Exposición Universal de Sevilla. 

Además de "la mayor exposición" de Murillo realizada en el Museo de Bellas Artes, en expresión del alcalde, y de la muestra sobre Murillo y el retrato en el Convento de Santa Clara, habrá otras siete grandes citas expositivas que supondrán "la mayor concentración de murillos que haya habido en la historia". La que acogerá el Apeadero alto del Alcázar como gesto de desagravio se titulará Los Murillos perdidos por Sevilla y reunirá algunas de las obras expoliadas por la invasión napoleónica e inventariadas por Gómez Imaz. El Espacio Santa Clara será la sede de la exposición sobre los discípulos de Murillo y su estela, que pretende arrojar luz sobre la perduración de los modelos murillescos y el funcionamiento de la academia sevillana. El Hospital de los Venerables se perfila como la sede idónea para la muestra dedicada a Murillo y la Sevilla de su tiempo, donde se atenderá también a los artistas con los que se confrontó como Valdés Leal o los pintores genoveses. El Museo de Artes y Costumbres Populares, a su vez, parece el marco perfecto para la información antropológica que pretende compartir la muestra sobre Murillo y la vida cotidiana. 

Murillo y la Ephemera, que se celebrará en la sala Joaquín Turina, ahora gestionada por el Ayuntamiento, estudiará el impacto de la imagen de Murillo en los medios publicitarios. Por último, un homenaje al pintor y el barroco a cargo de artistas contemporáneos para la que Zoido quiere sumar al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) y una gran exposición en la calle sobre los autos sacramentales y la fiesta barroca que, coincidiendo con el Corpus de 2018, involucre a las hermandades y recree los altares y arquitecturas efímeros en los que participaban artistas como Murillo completan este apartado. 

Además de los espacios citados, en el afán por involucrar a toda la ciudad en el recorrido por la vida y obra del pintor se contará también con la Catedral y el Palacio Arzobispal, la iglesia de Santa María la Blanca y el Hospital de la Caridad, donde se desarrollará un importante proyecto de restauración de los lienzos de Murillo que allí permanecen: Moisés haciendo manar el agua de la roca y La multiplicación de los panes y los peces. "Las últimas restauraciones superficiales de estas pinturas datan de 1815, 1902 y 1985. Siempre han tenido el problema de su emplazamiento en alto que dificultaba su manipulación. Hoy por fortuna tenemos medios para poder bajarlos y desarrollar un proceso fundamental para su conservación, exposición y estudio de la técnica del artista que permitiría mostrarlas a nivel de tierra", explicó Zoido sobre estos lienzos pintados para la iglesia de la institución promovida por Miguel de Mañara que, en su opinión, "son las obras más importantes que de Murillo quedan en nuestra ciudad". 

Por ser la más avanzada, el alcalde se extendió sobre la exposición Murillo y el retrato, que atenderá en el convento de Santa Clara a partir de septiembre de 2017 una de las facetas más significativas de la producción del artista y, sin embargo, menos estudiadas. La cita permitirá el regreso a Sevilla de algunas de las piezas más singulares que de este género pintó Murillo, muchas de ellas localizadas en colecciones privadas norteamericanas y europeas. Este proyecto científico es fruto, contextualizó Zoido, "de la importante adquisición por parte de la Frick Collection de Nueva York del Autorretrato de Murillo joven del que precisamente el Ayuntamiento conserva en el Salón Montpensier la copia de John Richard Coke Smyth de 1853". Xavier Salomon, Conservador Jefe del museo neoyorquino que participó en el Simposio sobre Velázquez sería el comisario de la muestra con la que despegaría el programa científico de la cita. 

"Aquí venimos a dar, con las manos tendidas, con la ilusión de siempre para que Sevilla siga soñando. Porque con Murillo 2017 y recordando al profesor Francisco Márquez Villanueva, 'es la hora del Ser y del Estar', del querer y el poder, de sumar y de soñar, para que todos los sevillanos sepan que lo mejor está por llegar", recitó Zoido en su epílogo.

"El liderazgo lo tendrá la ciudad"

El alcalde de Sevilla recordó ayer que, cuando en 1982 se celebró el tercer centenario de la muerte de Murillo, fue el Prado el encargado de celebrar la efeméride en una magna exposición impulsada por Diego Angulo Íñiguez y culminada por Manuela Mena y Enrique Valdivieso. "En esta ocasión la verdadera protagonista va a ser la ciudad hispalense y sus gentes que vamos a demostrar lo que podemos hacer desde la unión. El liderazgo lo tendrá la ciudad y contaremos con la complicidad de todos ustedes como crisoles de voluntades y verdaderos garantes de ese sentimiento de justicia que debe quedar saldado por uno de los nuestros", afirmó Zoido. Ese afán por convertir a Sevilla en capital artística europea en 2017 y 2018 comprende además un programa musical, con obras de la época de Murillo interpretada con instrumentos originales, un ciclo de artes escénicas, que incluirá el desarrollo de fiestas barrocas, y un programa gastronómico, además de un plan editorial y audiovisual que difundirá todos los materiales generados por el centenario.

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