Eduardo Rebollar, el guitarrista que cree "en las personas", hoy en Cajasol

El sevillano, figura y maestro en el acompañamiento del cante y el baile, protagoniza el cartel de esta noche en los 'Jueves Flamencos', junto a José de la Tomasa y Laura Vital.

Eduardo Rebollar (Sevilla, 1966).
Eduardo Rebollar (Sevilla, 1966).
Patricia Godino / Sevilla

03 de mayo 2012 - 05:00

A muchos les sorprenderá ver como protagonista del cartel de esta noche de los Jueves Flamencos a Eduardo Rebollar (Sevilla, 1966), pero no por inusual su actuación es menos celebrada. Acaso porque la de Rebollar es una de las guitarras de acompañamiento que resume en sus cuerdas buena parte de la historia del cante y el baile en Sevilla de las últimas tres décadas, y no sólo por su entrega junto a indiscutibles figuras de este arte como Matilde Coral, Farruco, Fernanda de Utrera o Calixto Sánchez, sino por su dedicación a la carrera de las jóvenes promesas que han ido surgiendo de esa cantera del jondo que es la Fundación Cristina Heeren, donde Rebollar ejerce su magisterio. No en vano, para Manuel Herrera, director de la programación del veterano ciclo jondo en la Sala Joaquín Turina de la Fundación Cajasol, Rebollar "tiene una vocación didáctica extraordinaria" que no sólo ha demostrado en Sevilla, sino en escenarios tan dispares como la plaza del Trocadero en París -"con la torre Eiffel a punto de hacer compás"-, el Pabellón español en la Exposición de Shanghai o los paisajes, exóticos, embriagadores de Bangkok, por citar algunas de las plazas donde el guitarrista del Cerro del Águila ha brillado con luz propia.

Una trayectoria labrada en el segundo plano con la que ha ganado amigos de primera. Y es con esta idea con la que ha concebido el espectáculo que presenta esta noche en los Jueves Flamencos, Eduardo Rebollar entre amigos, en el que participan como artistas invitados José de la Tomasa, Laura Vital y Yolanda Lorenzo (su mujer), con la ausencia del anunciado Calixto Sánchez, al que "un problema de salud, gracias a Dios menor" ha apartado de esta actuación.

De regreso a los Jueves Flamencos, donde ya estuvo acompañando hace años al maestro Chocolate, Rebollar reflexiona sobre el papel, tan vital, de la guitarra en el flamenco: "Cada día está más valorado el guitarrista de acompañamiento. Y en gran medida está implicado en el éxito o el fracaso de un cantaor". Sin embargo, décadas de experiencia, de silenciosa observación, le llevan a distinguir "el lugar de cada uno": "Aunque en esta ocasión el protagonismo recaiga en mi nombre, cuando acompañe al cante o al baile, los protagonistas son ellos, no yo. Es una cuestión de respeto. La actitud de un guitarrista al lado de un cantaor tiene que ser de respeto. No puede ser que mientras canta una toná el guitarrista esté mirando para bastidores como si nada", valora el intérprete, tan amante de las seis cuerdas como del arte del cante. "Hoy día, hay un nivel técnico muy bueno. Escuchas tocar a gente... y dan miedo... Pero ése no es el concepto de acompañamiento. Aparte de la técnica, acompañar es saber el cante mejor que el cantaor, tener paciencia, respeto, intuición... Yo soy un enamorado de mi propia profesión y me duele la falta de apoyo en los cantes", explica quien acompañara a Chocolate en innumerables ocasiones. "Yo no creo en los cantaores, creo en las personas. A mi un tío que no sea buena persona, ya puede cantar mejor que quiera, que yo no lo acompaño", sostiene este hombre amante de la buena mesa -pasión que le viene por su amigo José de la Tomasa- y de la fotografía artística que se confiesa "sensible y generoso" porque acaso sólo en esos dos aspectos radique la grandeza de las personas. Y resume: "En esta profesión hay que dar más que recibir y si no piensas así mejor dedicarse a otra cosa".

Eduardo Rebollar entre amigos. Fundación Cajasol. A las 21:00. De 12 a 18 euros. www.ticktackticket.com

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