Corales en el centro de la armonía

Emilio Moreno & Aarón Zapico | Crítica

Emilio Moreno y Aarón Zapico en un momento de su concierto
Emilio Moreno y Aarón Zapico en un momento de su concierto / Actidea

La ficha

Emilio Moreno & Aarón Zapico

*** XX Noches en los Jardines del Real Alcázar. Emilio Moreno, viola; Aarón Zapico, piano.

PROGRAMA: En el centro de la armonía. La viola de Bach.

Johann Sebastian Bach (1685-1750)

1. Sonata

- Adagio/Vivace (Sinfonia de la cantata BWV 76)

- Andante (Sonata BWV 528/2, primera versión de Weimar)

- Allegro (Trio BWV 586, a partir de Telemann)

2. Andante & Adagio

- Andante (Coral Komm, Gott Schöpfer, Heiliger Geist BWV 631)

- Adagio (Trío BWV 583)

3. Sonata

- Allegro (Coral Allein Gott in de Höh sei Ehr BWV 664)

- Adagio (Coral Das alte Jahr ist vergangen BWV 614)

- Allegro (Coral Allein Gott in de Höh sei Ehr BWV 676)

4. Tres corales ornamentados de tiempo de Pasión

- Adagio assai (Coral O Mensch, bewein' dei Sünde gross BWV 622)

- Adagio (Coral Ich ruf zu Dir, Herr Jesu Christ BWV 639)

- Andante (Coral Helf mir Gott's Güte preisen BWV 613)

5. Tres corales ornamentados de fiestas variables

- Adagio (Coral Wer nur den lieben Gott lässt walten BWV 691)

- Vivace (Coral Hilf, Gott, dass mir's gelinge BWV 624)

- Adagio (Coral Liebster Jesu, wir sind hier BWV 731)

6. Trio super Herr Jesu Christ BWV 655a

- Allegro

7. Coral Wenn wir in höchsten Nochten seyn BWV 641

- Adagio

Lugar: Jardines del Alcázar. Fecha: Jueves 18 de julio. Aforo: Casi lleno.

Una de las primeras preocupaciones de Lutero, rotas sus relaciones con Roma, fue dotar a la liturgia de la iglesia reformada de su propia música. Toda una tropa de poetas y compositores se pondría al servicio de la causa. Aquellos escribiendo poemas sacros en alemán (en muchas ocasiones, paráfrasis de los latinos), estos, mediante la composición de melodías nuevas o el arreglo de melodías conocidas (himnos gregorianos, canciones...). De todo ello, surge el coral (melodía y texto), y en torno al coral se crea toda la tradición de la música luterana, de la que Bach es culmen y punto crucial de inflexión.

El pensamiento contrapuntístico de Bach lo llevó a dotar a toda su música de unas texturas especialmente densas, en las que las voces intermedias (alto, tenor, en las típicas composiciones a 4; segundos violines, violas en una orquesta o un cuarteto de cuerda) jugaban un papel mucho más destacado que en la mayoría de compositores de su tiempo. Este es el punto de partida conceptual del recital ofrecido en el Alcázar por Emilio Moreno, uno de los grandes pioneros de la cuerda historicista en España, y Aarón Zapico, clavecinista y miembro fundador de uno de nuestros conjuntos más internacionales, Forma Antiqva.

Aunque usaron también algunas de las sonatas y otras piezas en trío que Bach escribió para órgano, el grueso de su recital se movió entre corales, siguiendo el tratamiento que Bach hizo de ellos para el mismo instrumento, en algunos casos, creando fantasías de extrema complejidad contrapuntística, en otros limitándose a armonizaciones más simples, en las que por norma la melodía era sometida a diversos procedimientos de ornamentación. Obras con texturas a tres voces en las que la viola serpenteaba como voz intermedia entre las dos manos del piano.

Moreno y Zapico acaban de registrar este programa para el sello Glossa. Hay que lamentar que desde el año pasado el ciclo del Alcázar no esté en disposición de ofrecer un clave a los intérpretes, lo que limita mucho la presencia de música barroca y, en este caso, obligó a Zapico a usar un piano en lugar del clave con el que ha hecho la grabación. La naturaleza de la música de Bach la hace sobrevivir prácticamente en cualquier dispositivo, pero lo primero que se vio afectado en este caso fue el empaste entre la viola con cuerdas de tripa, que sufrió además una amplificación poco lucida, y el teclado.

Esa necesidad de entretejer la voz suave y apacible de la viola entre las dos voces, a priori más agresivas, soportadas por el clave se vio seriamente comprometida. Casi pareció invertirse la ecuación. El tono siempre un punto agreste que suele dar la tripa, acentuado por una amplificación deficiente, y un arranque con una afinación inestable provocaron que el concierto tardara en entrar en calor. Lo hizo apoyado por supuesto en el maravilloso tejido polifónico bachiano, que puede causar auténtico embeleso, y en los corales más lentos y melancólicos, alcanzando un punto de especial sensibilidad en aquellos momentos en que Moreno usó la sordina en su instrumento, con un magnífico BWV 691 y un BWV 731 que rozó la sublimación más exquisita. Liebster Jesu, wir sind hier, dice el texto de ese coral. Querido Jesús, aquí estamos, y el tiempo pareció detenerse en la contemplación.

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