Amor y amistad

Simpatía por Lady Susan

Stillman ha vuelto a reunir a Kate Beckinsale y Chloë Sevigny en esta comedia satírica de sociedad. Stillman ha vuelto a reunir a Kate Beckinsale y Chloë Sevigny en esta comedia satírica de sociedad.

Stillman ha vuelto a reunir a Kate Beckinsale y Chloë Sevigny en esta comedia satírica de sociedad.

Como bien nos recuerda Santiago Gallego, a Stillman todos lo pasamos por alto una vez sentenciado como émulo tardío de Woody Allen en aquella Metropolitan de debut tardío. Apenas nadie vio Barcelona y mucho menos The last days of Disco, confundida con un revival para nostálgicos de la pista de baile, pero la crítica (francesa) volvió a ponerlo en el punto de mira con Damiselas en apuros, comedia excéntrica que resucitaba la chispa, la sofisticación y la brillantez de la screwball en tiempos de humor de brocha gorda.

La reivindicación de Stillman como autor singularísimo prosigue ahora con esta adaptación de Lady Susan, novela de Jane Austen que el cineasta ha llevado a su terreno despojándola de su carácter epistolar y de todo academicismo de costume drama para insuflarse una viveza sardónica contemporánea que hace de sus materiales del XIX un torbellino de narrativa, celebración de cada personaje (memorables son las presentaciones) y exaltación de una palabra florida, aguda y veloz a prueba de oídos espesos.

Stillman traslada a sus mujeres conspiradoras, manipuladoras y sabias una determinación y una energía emancipadora que domina el foco del relato de su ascenso social de principio a fin mientras asistimos a un desfile de ritos, apariencias y costumbres filmadas con pleno control y precisión rítmica. Beckinsale y Sevigny vuelven a protagonizar aquí a un dúo femenino (una inglesa, la otra norteamericana, en una variación nada casual) capaz de urdir y compartir las estrategias de la primera para poner a su servicio e interés un mundo de convenciones administrado por hombres siempre menos inteligentes y astutos que ellas. Mención especial merece en ese grupo el Sir James Martin que encarna Tom Bennett, el mejor de los excelentes intérpretes que se dejan el gesto preciso, la inflexión adecuada y la palabra medida en cada movimiento y cada réplica de este gozoso y lúcido enredo de sociedad y liberación femenina que va siempre un paso por delante de su espectador sin dejar de apelar a su inteligencia.

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