Tonta celebración de la tontería
Crítica 'Mistress America'
MISTRESS AMERICA. Comedia, EEUU, 2015, 84 min. Dirección: Noah Baumbach. Guión: Noah Baumbach, Greta Gerwig. Fotografía: Sam Levy. Música: Dean Wareham, Britta Phillips. Intérpretes: Greta Gerwig, Lola Kirke, Matthew Shear, Jasmine Cephas-Jones.
Comedia intrascendente y relativamente entretenida con más ínfulas que realidades. Suele suceder con las películas del sobrevalorado Noah Baumbach, vacías crónicas de la vaciedad de personajes inmaduros, celebración de la estupidez como inteligencia emocional y del capricho como voluntad y resistencia a las convenciones. Su valor mayor sería el de retratar una cierta imbecilidad neoyorquina de clase media-alta con pretensiones intelectuales y pedigrí liberal, lo que ha hecho que algún despistado lo compare con Woody Allen (algo parecido a comparar las comedias de Esteso y Pajares con las de Lubitsch). Su problema mayor es que, además de retratar esta imbecilidad, se complace en ella y la celebra. Una historia de Brooklyn, Margot y la boda, Greenberg, Frances Ha y Mientras seamos jóvenes han ido punteando una filmografía amenazada por la caducidad.
En Mistress America, más de lo mismo, vuelve a los ambientes más o menos acomodados y más o menos intelectuales de Nueva York para retratar las gracias de mujeres al borde de un ataque de estupidez. En este caso dos futuras e improbables hermanastras que se conocen mientras se prepara la boda de sus padres. Si en Mientras seamos jóvenes una joven, imbécil, pedante y arribista pareja le descubre a un maduro matrimonio la chispa de la vida, aquí hace lo mismo una urbanita cien por cien Nueva York (Greta Gerwig) con una adolescente inadaptada y con boina (Lola Kirke).
El guión escrito por Noah Baumbach y su musa, pareja e intérprete Greta Gerwig está tan sobrado de palabras que no dicen nada (y lo peor es que quieren decir mucho) como falto de ideas (y lo peor, en este caso, es que no hay una sola idea que no quepa en el texto de una revista de moda, decoración y autoayuda). La susodicha Gerwig interpreta su personaje insoportable con la adecuada gestualidad. De mayor calidad, porque tiene un rostro expresivo e interesante, es la interpretación de Lola Kirke. En mejores manos esta actriz puede dar mucho juego. La banda sonora de Dean Wareham y Britta Philips es insoportablemente leve. La parejita de músicos ha publicado un álbum que se llama L'Avventura. Mira por dónde. En una habitación de esta película aparece un cartel de Le amiche de Antonioni. Ojo. Estos tipos -Baumbach, Gerwig, Wareham y Philips- son cinéfilos, intelectuales que saben de qué va a la cosa. Supongo que a su público le encanta sentirse también especial tomando por sustanciosa esta pompa de jabón. Si esto es cine de autor e independiente, Carmen Lomana es María Zambrano.
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