Exceso de testosterona

Aves de corral | Crítica

Una imagen del  primer filme de Antonio Vicent.
Una imagen del primer filme de Antonio Vicent.

La ficha

*'Aves de corral'. Thriller, España, 2026, 86 min. Dirección y guion: Antonio Vicent. Fotografía: Alberto Pareja. Música: Jorge Suárez. Intérpretes: Chechu Salgado, Roberto Enríquez, José Luis García-Pérez, Antonio Durán ‘Morris’, Pedro Casablanc, Roberto García, Belén Écija. 

Mucha, tal vez demasiada testosterona inocua en este debut de Antonio Vicent. Sus varones alfa de mediana edad, viejos modelos de la masculinidad (¿en crisis?), verbalizan a voz en grito su lugar en el mundo, sus códigos de pertenencia, sus limitaciones y su singularidad dentro una pequeña banda criminal que realiza encargos expeditivos.

Vicent los mete primero en un furgón imposible (por espacioso) que funciona como escenario teatral tarantiniano para presentar a sus tipos (todos disfuncionales: Morris, García-Pérez, Enríquez, García, Salgado), escamoteando la trama más de lo recomendable. Ya en el exterior, una sustitución de última hora, un secuestro truncado y un cúmulo de fatalidades a campo abierto ponen la cuenta atrás mientras en otro lugar, en dispar paralelo, Pedro Casablanc oficia de jefe que no se mancha las manos mientras le reparan un sofá y entrega a su propia hija.

Aves de corral no consigue esconder con su humor negro, su verborrea aprendida y cierto trazo autoparódico que su revisión ibérica del neo-noir está ya caducada a pesar de las referencias cultas (Mamet). Nada funciona y se explica como debiera en la escalada de acciones, torpezas y revelaciones, los excesos cargan y sobrecargan (ese Anido en modo rainman) y el interés se dispersa hasta diluirse entre navajazos y golpes de atizador.    

stats