La colección Carranza se expondrá en el Alcázar a partir del 30 de junio
El ceramista manchego y el Ayuntamiento cierran la cesión de las 800 piezas que se expondrán en los Reales Alcázares y en el futuro Museo de la Cerámica de Triana
Tras doce años de negociaciones no exentas de polémica, por fin, Sevilla dispondrá por 20 años de los fondos de la colección de cerámica Vicente Carranza. Las piezas que van del siglo XII al XVIII serán expuestas en el Alcázar, y las fechadas entre el siglo XIX y XX, en el futuro Museo de la Cerámica de Triana, según el contrato de cesión suscrito ayer por las partes.
El alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, y el ceramista y propietario de la empresa Paz y Cía, Vicente Carranza Escudero, y su esposa, Josefa García Gómez, rubricaron el acuerdo regido por la fórmula jurídica del comodato, que garantiza su devolución al final del período pactado por el que la familia cede gratuitamente las piezas a Sevilla de manera que el acuerdo sea prorrogable, si así lo desean, los herederos.
Procedente de conventos desaparecidos o expoliados y de templos y recuperada en rastros, anticuarios y subastas, la colección -la más importante de España en su género- está compuesta por unos 800 azulejos y cerámica de gran valor. En concreto, la parte de la colección de Cerámicas de Triana Miguel Ángel Carranza (hijo del mecenas y gran investigador del arte de la loza sevillana) de piezas comprendidas entre los siglos XII y XVIII, se expondrá a partir del 30 de junio en tres salas del Cuarto Alto del Almirante del Alcázar, restauradas por el arquitecto Rafael Manzano. Tras la firma, Monteseirín precisó que dichas salas se habilitarán, "tal como había sido comprometido en su día por el Ayuntamiento de Sevilla y venía requiriendo" Vicente Carranza, mientras que el resto de piezas, las de los siglos XIX y XX estarán de "forma definitiva y permanente" en el futuro Museo de la Cerámica de Triana, de cuya puesta en marcha no se adelantaron detalles. En ambas sedes habrá una proyección videográfica y se editará un catálogo del conjunto de las piezas para su estudio y valoración.
Como "anticipo" del disfrute de estos tesoros, que contienen piezas anteriores al artista Niculoso Pisano, el alcalde y el matrimonio Carranza inauguraron ayer en la Avenida de la Constitución una exposición fotográfica que, hasta el 6 de enero, mostrará piezas emblemáticas de la serie, como un panel alicatado del siglo XV; azulejos de arista del XVI; un azulejos de cuerda seca hendida del siglo XII o una Sagrada Familia fechada en 1803.
En un clima de concordia, el alcalde resaltó que "hoy [por ayer] es un día de enhorabuena para todos los amantes del patrimonio, de la historia de Sevilla y de Triana". Asismismo, el regidor destacó la "generosidad y el empeño" que durante años ha movido al coleccionista de Daimiel, que tiene repartido su patrimonio entre los museos de su ciudad natal, Toledo y ahora Sevilla. Por su parte, Carranza recordó "la importancia que tuvo la cerámica de Triana en esta tierra y recuperar parte de su pasado histórico. La cerámica es mi gran amor, el de mi familia y el de mi hijo. Hasta llegar aquí el camino no ha sido fácil, pero el pasado hay que olvidarlo" declaró, para insistir en el hecho de que su familia no recibirá contrapartida económica alguna.
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