Cultura

Una danza para el recuerdo

  • Silencio Danza lleva al Teatro Távora 'Elías. Ensayo sobre el olvido', una pieza de Pablo Bujalance

Nieves Rosales, durante una representación de la pieza. Nieves Rosales, durante una representación de la pieza.

Nieves Rosales, durante una representación de la pieza. / paco lobato

La bailarina y coreógrafa Nieves Rosales acababa de terminar la gira de su anterior espectáculo y en el tanteo de ideas para montar el siguiente siempre desembocaba en una idea: la memoria como aquello que nos hace humanos. "Llevaba así dos años, pensando de manera recurrente en ese tema. Decidí que necesitaba textos para inspirarme y pensé en Pablo Bujalance; me gusta su forma de escribir y además, como dramaturgo, aquí es de lo mejor que hay aquí. Estuvimos hablando, él quedó en mandarme algunos textos que tal vez podrían interesarme y cuando leí Elías. Ensayo sobre el olvido supe que ese iba a ser", cuenta Rosales, también profesora en el Conservatorio de Danza de Málaga, la donde nació hace 36 años.

En esa pieza, Bujalance, escritor y autor teatral amén de periodista del Grupo Joly, cuenta la historia, con ese toque beckettiano tan preciado siempre para él, de un anciano que acaba de sufrir una terrible pérdida y se propone desesperadamente olvidar todo aquello que le hace daño y recordar solamente lo que todavía, más o menos, le reconforta. "Y el problema, el conflicto que plantea la pieza, es que va olvidándose de lo que querría recordar y sólo es capaz de recordar lo que necesita olvidar", explica la bailarina, que afrontó sin titubear el reto de llevar al terreno coreográfico una obra de marcada naturaleza teatral y planteada en su origen como un monólogo para un solo actor.

"Pablo reescribió algunas partes, porque era obvio que yo necesitaba que la escritura virase algo hacia la dimensión visual", dice Rosales. "Y no, no me asustó la densidad de ideas del texto porque yo, como directora, necesito siempre un texto para que centre mi trabajo. De lo contrario, se corre el riesgo de tener una idea y que durante el proceso de creación se vaya volviendo cada vez más abstracta. A mí el texto me sirve para regresar siempre al camino si veo que lo que quiero contar se va difuminando", añade la artista, que siempre se ha deslizado con naturalidad entre el flamenco, del que siempre parte, y el lenguaje contemporáneo, con el que siente más libre para experimentar.

Una pieza, un vals con mantón -"breve pero muy importante"-, la firma Rosales a medias con el Premio Nacional de Danza Rubén Olmos. Y la música original corre a cargo de Rafael Porras, César Jiménez y Paco Carmona. La obra, "que puede parecer trágica pero no lo es, porque al final Elías termina descansando, encontrando una razón para seguir adelante", la presenta en Sevilla con su compañía Silencio Danza en el Teatro Salvador Távora mañana y el sábado (en ambos casos a las 20:30; entradas a 10,50 euros).

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