Exposición

Un Bécquer libre de golondrinas, pupilas azules y "caspa romántica"

  • El Centro Andaluz de las Letras conmemora con una exposición en la sala Santa Inés los 150 años de la muerte del escritor sevillano

Presentación de la exposición en la sala Santa Inés. Presentación de la exposición en la sala Santa Inés.

Presentación de la exposición en la sala Santa Inés. / José Ángel García

Vuelven las oscuras golondrinas, vuelven una y otra vez, incansables, portando toda clase de tópicos tardorrománticos sobre Gustavo Adolfo Bécquer, un hombre a la sombra de su propio mito, que invariablemente caracteriza al poeta sevillano –pese a la existencia de rigurosas pruebas que niegan dichos contornos de la leyenda– como un alma desdichada, triste y solitaria cuya excelsa sensibilidad literaria, para colmo, no halló en el mundo material otra recompensa que la pobreza y el fracaso social. En gran medida, nada de esto es cierto, pero se suceden las generaciones y la imagen del autor de las Rimas y las Leyendas permanece inexpugnable.

En el año en que se cumplen 150 años de su muerte, por los pelos y con retraso debido al azote de la pandemia, la exposición De la parte de vida que me toca, organizada por el Centro Andaluz de las Letras (CAL) en la sala Santa Inés, llega pese a todo a tiempo para rendir homenaje en este 2020 al autor proponiendo, precisamente, una mirada al "Bécquer real", un Bécquer despojado, como dice muy gráficamente Eva Díaz Pérez, directora del CAL, de la "caspa romántica".

La expresión tal vez pueda llamar la atención por su contundencia, pero no deja de estar justificada. A fin de cuentas, demasiadas veces la imagen del poeta angélico autor de esos cuatro o cinco versos recurrentes para parejitas en efervescencia ha nublado la auténtica dimensión de Bécquer en la historia de la lírica española: la de una voz que, en su paulatino tránsito de la poesía de corte neoclásico, de tono épico y retórica envarada, hacia composiciones intimistas, sensoriales, de perspectiva subjetiva, con una métrica inspirada con frecuencia en las formas populares de las coplas y cantares, y de sencillez y claridad expresiva y gran potencia simbólica, prefiguró el camino de la poesía española hacia su modernidad.

Por eso no es casual que Marta Palenque, catedrática de Literatura Española de la Universidad de Sevilla, una de las estudiosas de referencia de la obra becqueriana y comisaria de la exposición (que podrá visitarse hasta el próximo día 26), haya elegido como título de la misma, De la parte de vida que me toca, el quinto verso de la Rima 57, no precisamente entre de las más conocidas y que por lo demás se integra en un poema luminoso –ni rastro de fantasmagorías o frágiles melancolías– en el que Bécquer celebra la intensidad con la que siente que está sacándole el jugo a su propia vida.

Un visitante ante uno de los paneles de la exposición 'De la parte de vida que me toca'. Un visitante ante uno de los paneles de la exposición 'De la parte de vida que me toca'.

Un visitante ante uno de los paneles de la exposición 'De la parte de vida que me toca'. / José Ángel García

"Se trataba de contar la vida de un hombre que eligió ser poeta y logró serlo", explica Palenque, que ha planteado la exposición –estructurada en 16 paneles diseñados por Manuel Ortiz– como un recorrido biográfico muy atento al contexto histórico, social y artístico en el que se presenta el camino de Bécquer hacia su vocación. Uno difícil, sí, como todos en última instancia, y en el que se encontró "límites y subordinaciones" que hacían imposible "mantenerse en el terreno del ideal", dice la profesora y comisaria. Y es que no en vano el autor, recuerda, "fue un periodista activo y entusiasta en tiempos en los que las fronteras entre periodismo y literatura apenas existían, y también entró en política, aunque de manera breve".

Una completa documentación gráfica, "muy mimada", acompaña los textos: recortes de prensa de la época, grabados, dibujos, manuscritos... Y aunque la incombustibilidad del mito ha distorsionado la percepción del autor, reconoce Palenque, no se puede obviar en cualquier caso esa dimensión legendaria e icónica de Bécquer, de ahí que la muestra recoja también evidencias del impacto de su figura en la cultura popular, presente en tarjetas postales, vitolas de puros, cameos en la serie televisiva El Ministerio del Tiempo o en canciones de grupos pop como La Oreja de Van Gogh.

Con esta exposición, además, el CAL estrena una nueva línea de publicaciones: unos cuadernos didácticos que ven la luz en colaboración con la Consejería de Eduación y Deporte de la Junta, orientados al público joven (se distribuirán mil ejemplares en centros educativos como material de lectura y también estarán disponibles asimismo en la web del CAL). Este primero de Bécquer, con claves sobre la biografía y la obra del autor y una selección de Rimas y Leyendas, lo ha realizado el periodista y escritor Paco Robles.

El homenaje se completa con dos paseos literarios por Sevilla, centrados en la zona de San Lorenzo y San Vicente, con la filóloga y poeta Pilar Alcalá como cicerone. Dado que el aforo está completo ya debido a la escasa cantidad de participantes a la que obliga la pandemia, las rutas serán grabadas y emitidas en diferido a través del canal de Youtube Cultura Cuenta y de la web del CAL.

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