El gran maestro y los teloneros

Solistas ROSS | Crítica

Gil, Ronda, Roper, Aragó, Morillo y Domínguez en el Espacio Turina
Gil, Ronda, Roper, Aragó, Morillo y Domínguez en el Espacio Turina / Marina Casanova

La ficha

SOLISTAS ROSS

***

Ciclo de Música de Cámara de la ROSS. Juan Ronda Molina, flauta; Sarah Roper, oboe; Miguel Domínguez Infante, clarinete; Javier Aragó Muñoz, fagot; Joaquín Morillo Rico, trompa; Auxiliadora Gil, piano.

Programa: Ars Gallica et Breton

Tomás Bretón (1850-1923): Sexteto para piano y vientos [1910]

Vincent D’Indy (1851-1931): Sarabande et Menuet Op.72 [1918]

Francis Poulenc (1899-1963): Sexteto para quinteto de viento y piano FP 100 [1932-39].

Lugar: Espacio Turina. Fecha: Domingo, 11 de enero. Aforo: Dos tercios de entrada.

Matinal de la ROSS muy marcada por la desigualdad del repertorio, que tuvo en el Sexteto de Poulenc su verdadero centro de interés, con Bretón y D’Indy funcionando más bien como obras de acompañamiento. Los seis intérpretes ofrecieron en todo momento una lectura correcta y profesional, con buen empaste, afinación cuidada y un equilibrio funcional entre vientos y piano, suficiente para que el programa transcurriera con fluidez y se disfrutara como una hora agradable de música de cámara.

El Sexteto de Bretón es una obra primaria, dominada por unísonos y texturas homofónicas, con un Bolero de resonancias folclóricas en lugar del Scherzo que, al parecer, tuvo éxito en su época (y no sé por qué). Sólo la melodía acompañada del clarinete al principio del segundo movimiento, que luego retoman los otros instrumentos y tendría hoy éxito como banda sonora de una comedia sentimental y nostálgica, salva a la obra del tedio absoluto.

La nostalgia parece ser la apuesta de D’Indy con su Sarabande et Menuet, recuerdo de las danzas cortesanas del barroco francés, filtrado por una mirada tardía y academicista. Como cierre, la chispa y el brillo de Poulenc, con sus juegos imitativos, sus risueñas polifonías, sus contrastes, su lirismo (esa sección central del tiempo de arranque), sus ritmos jazzísticos (ese ragtime del Final)... La interpretación supo dar salida a esa variedad de registros con agilidad y claridad, subrayando por contraste la distancia entre un maestro indiscutible y unos simples teloneros.

stats