La vida del siglo XX sevillano es mejor conocida que la de tiempos anteriores gracias a los fotógrafos. La evolución de la ciudad está presente en las imágenes de quienes no sólo fueron testigos sino intérpretes de su tiempo. Los fotógrafos del siglo XX crearon dinastías, como los capataces. Era un gremio familiar, con los Serrano, los Arenas o los Gelán, cuyo centenario profesional ahora se conmemora. La obra gráfica de Ángel Gómez Beades fue continuada por su hijo, Fernando Gómez Martínez, más conocido como Fernando Gelán, que si bien la amplió al periodismo escrito, es también un fotoperiodista que desde sus primeros años como profesional no se separaba de la cámara.

Por eso, los reportajes que está publicando Diario de Sevilla sobre la obra de Ángel Gómez Gelán, elaborados por su hijo Fernando llevan grabados el emblema de una dinastía. Como se ha recordado, Ángel Gómez estaba emparentado con Juan José Serrano, por lo que tenía ese origen familiar. Pero Gelán fue un fotoperiodista con señas de identidad propia, que llegó a Sevilla en 1917, y trabajó en las redacciones de periódicos míticos, como El Noticiero Sevillano y La Unión, además de ser profesional libre y corresponsal de Europa Press, junto a su etapa en El Correo de Andalucía, donde se jubiló en 1973.

Fue testigo directo del tiempo más trágico del siglo XX y también de los años del franquismo, que a pesar de las dificultades políticas y la censura, resultaron de los más fotogénicos. En una de las fotos publicadas se ve a Gelán junto a Serrano, Sánchez del Pando, Barrera y Serafín, con los que formó una delantera de cinco, como en los viejos tiempos, que marcó muchos de los mejores goles del fotoperiodismo sevillano. Un grupo irrepetible, junto a otros compañeros que trabajaron en circunstancias duras.

Su hijo Fernando, además de continuar la dinastía familiar gráfica, la amplió al periodismo escrito. Junto a Luis Carlos Peris y José Antonio Sánchez Araujo, fue el enviado especial por excelencia para los partidos del Sevilla y el Betis, durante su periodo en Abc. Y fue también el primero que escribió sobre cofradías todos los días, por indicación de Nicolás Salas, abriendo una costumbre que puso la primera piedra de lo que ahora se denomina periodismo morado, que no es lo mismo.

Gracias a Fernando, la memoria y la obra de Gelán padre siguen vivas. Y con su archivo en la Fototeca Municipal.

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