Lección de buen gusto

19 de enero 2026 - 09:19

Austeridad, ascetismo, compostura, un regalo desde lo bien hecho en la procesión del regreso de los Javieres a la casa donde nació. Y como aperitivo, el sentimiento que se vivía en Omnium Sanctorum en las horas previas con innumerables visitas de personas del barrio de la Feria que iba a una despedida que aunaba la pena por el adiós como preámbulo a la alegría por el retorno a los orígenes. Y así, en la atardecida fría del ecuador de la cuesta, el reencuentro de Sevilla con la moderación y el auténtico sentido que debe tener su Semana Santa.

Ya se encuentra la jesuítica hermandad en su casa natal, con lo que ésta puede recobrar sentido. Dos joyas como son ambas capillas recobran la razón de ser que nunca debieron perder. Compensa sin duda la sensación de nostalgia que pueda enseñorearse por los aledaños de Omnium Sanctorum con la satisfacción de darle sentido a una joya como la vieja casa del Padre Tarín.

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