Análisis

José García-Tapial

Ex decano del Colegio de Arquitectos de Andalucía Occidental

Una sugerencia para San Laureano

El autor defiende que la antigua iglesia se utilice tras su rehabilitación como sede anexa del cercano Museo de Bellas Artes, cuya ampliación está varada desde hace años

Imagen de las excavaciones realizadas en la zona, por donde discurre la muralla almohade Imagen de las excavaciones realizadas en la zona, por donde discurre la muralla almohade

Imagen de las excavaciones realizadas en la zona, por donde discurre la muralla almohade / D. S.

Recientemente el Ayuntamiento ha presentado un primer proyecto de consolidación de la, durante tantos años, abandonada iglesia de San Laureano en la céntrica Puerta Real. En la presentación del mismo se anunció el inicio de un proceso de participación de los vecinos para la presentación de sugerencias de usos futuros. Permítaseme que, no solo por mi condición de parroquiano de la collación de San Vicente, sino también por disponer de algunos datos al respecto, recoja tan oportuna invitación y me adelante para formular alguna sugerencia de uso. Primero recordemos algo de su historia.

Originalmente estos terrenos albergaron la vivienda, jardines y huertos de don Hernando Colón erigidos en 1526. El edificio se levantaba sobre una colina (antes muladar), de ahí su elevación que aún hoy se aprecia, sobre la calle Goles y la propia Puerta Real. Su lindero oriental se apoya sobre el lienzo de muralla almohade, una parte del cual aún podemos apreciar, muy deteriorados junto a unos inoportunos contenedores de basura, al final de la calle Goles. En 1601 se inicia la construcción del Colegio e Iglesia de San Laureano por parte de la Orden de los Mercedarios Calzados. La iglesia es posterior, terminándose hacia 1712 y es de las denominadas “de cajón”, de 12 por 36 varas castellanas y de una altura libre de 10 varas. Dispone de cubierta a tres aguas apoyada sobre armaduras de madera. Interiormente debió contar con una bóveda de cañón corrido de la que no han quedado restos. La edificación actual cuenta con una superficie construida de unos 300 m2 en planta a los que fácilmente podría añadirse una entreplanta e incluso un sótano o cripta a la misma cota que la de la calzada de Goles. 

Interior de la antigua iglesia de San Laureano. Interior de la antigua iglesia de San Laureano.

Interior de la antigua iglesia de San Laureano. / D. S.

Por su costado Norte linda con un espacio que hoy vemos libre de edificación aunque cubierto de escombros y vegetación parásita, y a una altura aproximada de algo más de tres metros sobre aquella rasante. Este espacio aparece dividido por una tapia blanca. Desde esta pared, la parte más próxima a la iglesia tiene forma rectangular, de una superficie aproximada de 100 m2 y se trata de un solar edificable, anexo a dicha iglesia. En el Plan Especial de Protección que le afecta, (Subsector 9.1 Los Humeros, aprobado definitivamente el 9 de septiembre de 1999) se le adjudica un altura de 2 plantas más ático, al que se podría añadir un sótano, que estaría prácticamente a la misma cota que las plantas bajas de la calle Goles. Todo ello supondría una edificabilidad para esta parcela exterior en torno a los 380 m2.

El espacio triangular al norte de la tapia blanca citada queda en el planeamiento como espacio libre, y se sitúa a la altura de la cota de coronación de la muralla y adosado a esta. El Plan Especial denomina este espacio como “Jardinico Alto” porque así lo llama Hernando Colón en su testamento. Bajo él e interiormente se ha investigado la muralla hasta algo más de tres metros bajo la rasante de la calle y se aprecia en buen estado y sin problema de aguas. Se podría por tanto edificar también en una cota equivalente a la planta baja de los edificios de calle Goles, e incluso de un primer sótano además. Contabilizando estas superficies, junto a las de la iglesia, estaríamos alcanzando una edificabilidad total entre 1.400 y 1.500 m2.

Fotografía exterior en la que se observa la iglesia desde la calle Goles. Fotografía exterior en  la que se observa la iglesia desde la calle Goles.

Fotografía exterior en la que se observa la iglesia desde la calle Goles. / D. S.

 Con esta potencialidad edificable es posible ya plantear y analizar la posibilidad de instalar aquí una primera e inmediata ampliación del Museo de Bellas Artes. Mientras se deshoja la sempiterna margarita del palacio de Monsalves o de la biblioteca pública de Alfonso XII, el Ayuntamiento podría ofrecer a la Junta una alternativa más ágil y menos conflictiva, en una proximidad absoluta, con un acceso directo desde la planta baja de calle Goles a través de un espacio flanqueado lateralmente por la muralla almohade y en la que el nuevo edificio adosado a la iglesia albergaría las comunicaciones verticales y los servicios anexos. Finalmente se accedería a las tres grandes salas que, en principio, podrían habilitarse en el interior de la iglesia, en los respectivos niveles de cripta, planta baja y entreplanta.

El Ayuntamiento, creo, que tiene ante sí una magnífica oportunidad de “desatascar” con sus propios medios materiales y técnicos un problema, el de la ampliación del Museo, enquistado desde hace lustros. En sus manos está.

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