Crónica personal

Pilar Cernuda

Artur Mas pierde fuelle

SACA pecho e incluso organiza un seminario para analizar el supuesto expolio de España contra Cataluña. Así, España contra Cataluña, como si Cataluña no formara parte de España. Saca pecho pero las cosas no van bien para el presidente catalán: un sondeo publicado por El Periódico indica que ERC está en estos momentos muy por encima de CiU en estimación de votos y si se celebraran elecciones autonómicas las ganaría el partido independentista. Un sorpasso en toda regla. Que indica que, ya puestos, los que han tragado el slogan España nos roba prefieren sumarse al independentismo sin complejos de ERC que al descafeinado de Artur Mas, que ya no clama por la independencia sino por el derecho a decidir.

Indica también el sondeo que los que se sienten catalanistas no independentistas, en lugar de CiU prefieren un partido que abomina de la independencia pero es profundamente catalán: Ciutadans. Se equivocaría Albert Rivera si escuchara los cantos de sirena y decidiera implantar su franquicia en otras comunidades, como le sugieren personas de la sociedad española que se sienten decepcionadas con el PP y a los que ha seducido un Rivera que se expresa con brillantez, no se amilana ante la adversidad y defiende con vigor sus ideas. Se equivocaría porque su marca es profundamente catalana sin dejar de ser española. Por eso arrastró tantos votos de CiU y de desencantados de Rajoy en las últimas autonómicas, y por eso el sondeo actual le coloca casi a la par de un PP que con Alicia Sánchez Camacho ha tenido un soberbio resultado en esas elecciones pero que desde entonces ha perdido fuelle. Probablemente porque el PP es el partido que gobierna en España y el poder siempre pasa factura en tiempos de crisis.

Pero lo impactante del sondeo es el sorpasso, que ERC se haya colocado en cabeza. Impactante y, por qué no admitirlo, inquietante. Si ya preocupa que Artur Mas se haya metido en el terreno del secesionismo, el hecho de que el independentismo se haga tan fuerte obliga a tomarse aún más en serio el asunto de Cataluña. Afortunadamente hace ya semanas que Mas no clama por la independencia, entre otras razones porque se ha dado cuenta de que pierde apoyos; pero está empeñado en la consulta y en el pacto fiscal. En la consulta no se puede ceder, y tampoco puede haber pacto fiscal, pero a lo mejor Rajoy y Mas pueden llegar a acuerdos económicos que sirvan a Mas para salvar la cara ante sus ciudadanos, y se apaciguarían así los ánimos secesionistas.

Para que ello ocurra tendría que hilar muy fino Rajoy y, desde luego, tendría que contar con el respaldo del PSOE. Se vería entonces el nivel de credibilidad de la disposición pública de Rubalcaba de colaborar con el Gobierno en los asuntos más delicados.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios