como en botica

josé / rodríguez De La Borbolla

Cataluña: "Mu poquito a poco"

NO creo que se pueda predecir nada. La crisis catalana, la puesta en cuestión de España y de Cataluña desde las trincheras del nacionalismo secesionista catalán, ha llegado a tales extremos que es prácticamente imposible encontrar elementos de comparación en países democráticos, con un cierto nivel de desarrollo económico e integrados de pleno derecho en el mundo occidental. Me recuerdan a la tribu gala de Asterix. "Estos romanos están locos", decían desde allí, queriendo defender sus singularidades. Pero lo cierto fue que, al final, el Imperio Romano acabó integrando y homogeneizando a todos los europeos de la época, y para siglos.

"España no nos entiende", dicen desde Cataluña, al modo galo. Pero existen algunas diferencias entre Cataluña y la tribu gala creada por Goscinny y Uderzo. En Cataluña no tienen la pócima mágica, que hacía invencible a los galos; ni tienen al druida Panoramix, que les guiaba espiritualmente -Pujol está siendo enterrado sin ceremonias-; ni tienen al jefe Abraracurcix, que sabía esperar y medir los tiempos -Artur Mas se está pasando de astucia, y está quedando como un zorrillo ventajista-; ni tienen al bueno de Obelix, que desequilibraba los combates -por mucho que el señor Jonqueras nos lo recuerde en su perfil-; ni, en fin, tienen unos bosques llenos de amables jabalíes, a los que se puede recurrir sin límites para procurarse la supervivencia. Por otra parte, mientras en la aldea gala existían liderazgos indiscutibles, parece que en Cataluña -según señalaba Enric Juliana hace unos días- cada facción del frente soberanista está trabajando por su cuenta para asegurarse su propia posición para el día después. Son todos tan "unitariamente" catalanes que están, todos, preparando sus bases propias de futuro.

De todas maneras, ¿quién sabe? En dos cosas han trabajado bien, por así decirlo: por un lado, han conseguido encabronar contra España a muchísimos catalanes, utilizando sectaria y despóticamente todos los medios a su alcance: tergiversaciones de la Historia, manipulaciones de los datos económicos, reelaboración cotidiana de "memoriales de agravios", utilización de medios de comunicación públicos y privados, etcétera; y, por otra parte, y aunque lamentablemente eso haya sido aprovechando los muchos errores cometidos desde los gobiernos y desde los partidos nacionales, han llegado a marcar la política de España, trasladando su problema "nacional" a primer plano y consiguiendo ocultar, a propios y extraños, sus propios problemas cotidianos internos. El viejo truco maquiavélico de buscarse un enemigo exterior…

Complicado, difícil, lamentable, entristecedor para muchos, demostrativo de las carencias políticas de los dirigentes españoles y catalanes de los dos últimos decenios… Todo lo que se diga es poco, pero nada de eso sirve.

¿Reversible? ¿Irreversible? Depende… Habrá que hablar. ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Quiénes? Dos ideas: La solución afecta a todos los españoles, y los andaluces habrán de decir sí o no. Y, en Sevilla, cuando hay que superar alguna situación difícil, los capataces suelen decirle a los costaleros: "Tós por iguá", "No corré", "Mu poquito a poco…". Pues eso: no correr, todos por igual, muy poquito a poco. Vamos a ir saliendo…

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