Sine die

Lo del Covid va en serio

Tal día hace un año, dirán, y un año hace efectivamente que empezamos, aunque muchos todavía no se han enterado

Llevamos ya un año de pandemia y algunos, por lo visto, aún no se han enterado. Las cifras de muertos diarios han dejado de ser noticia y el espectador de informativos asiste a ellas como si de la información meteorológica se tratase. Nos muestran datos estadísticos como si fuese la clasificación de una competición deportiva entre las distintas comunidades autónomas, sin que falten comentarios tendenciosos dependiendo de que se simpatice con uno u otro bando. Según sean o no los medios oficiales del club, Ayuso será calificada de mártir o demonio, Simón de experto o ignorante. La manipulación no tiene límites.

En este año de pandemia hemos adoptado la mascarilla como complemento del fondo de armario, aunque hasta en esto hay diferencias. Hay mascarillas con la bandera constitucional o la republicana, de colores llamativos o negro zaíno, con alusiones reivindicativas o vulgares de todo a cien. Lo mismo pasa con las vacunas. Hay una carta variada, como en los buenos restaurantes; unas para los jóvenes, otra para los mayores, unas que dan reacción, otras que dan menos. Todo depende de la estadística. Recuerde que usted no es una persona, sino un número y, como si estuviese jugando al bingo, debe esperar a que salga el suyo y le toque.

Es comprensible que la gente esté cansada y que sobre todo los jóvenes se sientan deseosos de volver a encontrarse en los lugares de diversión, pero la realidad debe estar por encima de todo y la situación no está para bromas. Las estadísticas son eso, estadísticas, pero cuando la muerte le llega a un familiar cercano o a un amigo querido, dejan de serlo para convertirse en tragedia. Hace lustros que no se educa en la responsabilidad y el esfuerzo. Palabras como solidaridad, integración o acogida se usan con una frivolidad tal que quedan vacías de contenido. Los que tienen responsabilidades actúan en campaña permanente según sus intereses, entreteniendo y jugando al despiste: ahora que si las mascarillas, luego que si la cepa africana, ahora se puede salir de la provincia, a partir del lunes no. Mientras tanto, el españolito se debate entre si son galgos o podencos, con el riesgo de ser alcanzado de lleno por el Covid y pasar a formar parte de las estadísticas. Tal día hace un año, dirán, y un año hace efectivamente que empezamos, aunque muchos todavía no se han enterado. Tempus fugit, carpe diem. No somos nadie.

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