La aldaba
Carlos Navarro Antolín
Los adoradores, los nuevos agradaores
LA nueva Abengoa, inmersa en los últimos avatares judiciales de su crisis, no está de mudanza. Por ahora permanecerá en su sede de Palmas Altas, aunque lo más probable es que en no mucho tiempo busque nuevo emplazamiento. La reducción de plantilla ha aconsejado una redistribución de espacios que ya ha dejado vacío uno de los edificios del complejo, que puede que pronto se conviertan en dos.
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