Elogio periodístico de Manuel Clavero

Casaban bien el liberal don Manuel Clavero y este grupo editorial nacido en la cuna española del liberalismo

15 de junio 2021 - 01:45

Durante 22 años, desde que este periódico nació, he comprobado, consejo editorial tras consejo editorial, el talante genuinamente liberal de don Manuel Clavero Arévalo. No pudo encontrar el Grupo Joly mejor presidente de su Consejo Editorial ni don Manuel Clavero un grupo editorial que desde su raíz gaditana representara el genuino liberalismo que tuvo en Cádiz su cuna española, autentificado por los 132 años de historia que la ininterrumpida saga de los editores Joly acumulaba cuando en 1999 don José Joly Martínez de Salazar creó Diario de Sevilla. Esto no es retórica de elogio fúnebre. Es historia. Avalando el 28 de febrero de 1999 la botadura periodística de Diario de Sevilla con el prestigio académico y profesional de su nombre y la coherencia de su trayectoria política marcada por su compromiso con Andalucía, Clavero Arévalo representó lo que este diario quería ser.

Casaban bien Clavero Arévalo y esta empresa periodística que, en su nacimiento un 16 de junio de 1867, publicaba en el primer número de Diario de Cádiz: "Independientes por carácter, no nos prestaremos a ser órgano de nadie… No nos ciegan las pasiones de estos tiempos, ni nos moverán los odios que no sabe abrigar nuestra alma, ni resentimientos personales". Podría ser un retrato de don Manuel Clavero Arévalo. Independiente por talante, no fue órgano de nadie: ni del franquismo, aceptando ser rector por su vocación universitaria entre 1971 y 1975 pero rechazando la alcaldía de Sevilla, ni de su respetado Adolfo Suárez, a quien presentó la dimisión por su discrepancia con la posición de UCD en el referéndum del 28 de febrero de 1980. No cegado por pasiones ni movido por odios o resentimientos, fue una personalidad clave en los históricoss años de la Transición como ministro para las Regiones y de Cultura, siendo el arquitecto del estado de las autonomías, una de las claves de los 40 años de libertades que disfrutamos. Después hizo eso tan raro en nuestra vida política, dimitir, y regresó a su vida profesional, porque la tenía, y cargada de prestigio y éxitos antes de dejarla por el servicio público, lo que es otra rareza en nuestra vida política.

Sevillano fino y frío, riguroso como un profesor alemán, educado como un gentleman inglés, inteligentemente irónico como solo un andaluz puede serlo, ha sido un honor compartir con él estos 22 años de vida de Diario de Sevilla.

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