La aldaba
Carlos Navarro Antolín
Los adoradores, los nuevos agradaores
La inseguridad en las viviendas provoca que se protejan cada día más, y no sólo en la puerta de entrada. También en lo más alto del edificio se toman medidas, como entramados de rejas de hierro, para evitar que los amigos de lo ajeno salten por las azoteas para desmantelar los pisos.
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