Y aquí, sin Metro en que refugiarnos

26 de febrero 2022 - 01:45

Nacido justamente cuando el sangre, sudor y lágrimas que aconsejaba Sir Winston Churchill comenzaba a dar sus frutos, servidor de Dios y, si lo admite, de usted vivía en el convencimiento de que sería uno de esos privilegiados que pasan por este mundo sin vivir de cerca los horrores de la guerra. Pero como siempre hay un iluminado de guardia con veneno en las entrañas, hete aquí que vamos a ver en qué termina la cabronada de Putin. Una guerra siempre se sabe cómo empieza, pero nunca qué deriva y qué consecuencias tendrá. Creíamos que con aquella Perestroika de Gorbachov y la caída del ominoso muro se había liberado el mundo de la presión soviética, pero ahí que salió otro con alma de sátrapa para encogernos los adentros y montar un pollo de dimensiones incalculables. Y aquí nosotros sin estaciones de metro donde refugiarnos como pinten bastos.

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