Fragmentos
Juan Ruesga Navarro
Una nueva generación, un mundo nuevo
Futbolista de una sola camiseta, Paco Telechía fue el sucesor de Eusebio Ríos y quien dio el paso al lado cuando surgió la figura imponente de Antonio Biosca. Nos ha dado el adiós definitivo y hoy en el semblante de sus compañeros se refleja el rictus de tristeza que surge cuando se produce el desgarro. Y es que Paco, el Tele, era un hombre que sembró bonhomía en ese universo único que es cuanto rodea al Real Betis Balompié.
Le tocó suplir a Eusebio Ríos en el otoño de 1966, complicada tarea que el trianero cumplió con eficacia. El gigante vasco era una de esas instituciones que cimentan la historia de todo club y Paco cubrió el puesto con honradez. Coincidió su vida con una época poco brillante en la historia del club, pero le tocó vivir momentos aunque efímeros ciertamente gozosos. Su tiempo fue coincidente con la figura de un entrenador tan emblemático como Antonio Barrios.
César Rodríguez, Pepe Valera, Sabino Barinaga, Fernando Daucik, Miguel, nuevamente Barrios y Ferenc Szusza fueron sus entrenadores. Titular con todos le tocó el amargo cáliz de aquel gol de Baby Acosta a Pesudo que, aunque nunca se supo de quién fue la culpa, le persiguió hasta el final de su carrera. Y el final llegó con Szusza en el banquillo, siendo un cúmulo de lesiones y la incontenible irrupción de Antonio Biosca las causas que precipitaron su temprana retirada.
Hoy andan con el ánimo a media asta cuantos compartieron la defensa del club de las trece barras con corona real. Compañeros y, sin embargo, amigos como Quino, Demetrio, González, Macario, Montaner, Biosca, Iglesias, Sabaté, Cobo, Bizcocho, Esnaola y tantos le dan el adiós a lo que en el club se denomina como uno de los nuestros. Descanse en paz un bético que logró esa meta tan inalcanzable como es demostrar el beticismo con la verdiblanca y un balón.
También te puede interesar