¡Oh, Fabio!
Luis Sánchez-Moliní
Julio Iglesias y la motosierra
Hace falta que llueva, muchísima falta, pero coincidamos en el tesoro que tenemos con estas temperaturas que disfrutamos. Si el confort al aire libre es un bien alcanzable, ese se da en esta ciudad nuestra. ¿Y el color? ¿Qué me dice usted de ese color en los altos cielos, cómo azulea el firmamento? Temperaturas para echarse a la calle con cualquier cosa, sin necesidad de abrigo alguno. Ir a cuerpo gentil por la calle o bajo la fronda del parque es un placer que no todo el universo puede compartir y eso no tiene precio. Claro que hace falta la lluvia, muchísima falta, pero como el grifo de los cielos no está en nuestra mano permítasenos el disfrute de la confortabilidad al aire libre. Y el color, esos colores que van cambiando según varía la ubicación del astro rey, como, por ejemplo, reverbera en esa grandísima paleta ocre de San Telmo cuando el Sol huye hacia el Aljarafe...
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