La aldaba
Carlos Navarro Antolín
¡Moción de censura en Los Remedios!
ENTRE la tentación por ver las dos nuevas series, Pan Am y The Playboy club, con las que las grandes cadenas norteamericanas en abierto pretenden copiar, blasfemas e insensatas, a la inigualable y añorada Mad Men, y el impulso irrefrenable del reencuentro con las dos mejores producciones 'network' que compiten con la calidad del cable de tú a tú, esta semana me quedé con la segunda opción.
Sí, han vuelto The Good Wife y Fringe y muchos seriófilos como servidor andamos revolucionados. Bueno, admito que le eché un vistazo al club de las conejitas y que salí despavorido a los cinco minutos, al intuir la mala copia y el peor guión que se avecinaban. Pero descuiden que volveremos y lo contaremos.
Entrando en materia, uno siempre se pregunta si la Fox le pagará doble sueldo al magnífico casting de Fringe que lideran la bella Anna Torv (nunca, amigos, el nombre Olivia sonó tan bonito) y el extraordinario John Noble, nuestro segundo Walter favorito. Desde luego si cobraran un plus por personaje se forraban. A estas alturas, con su cuarta temporada, no vamos a descubrir nada diciendo que Fringe es una serie muy compleja, que requiere fidelidad absoluta y ningún despiste si el espectador pretende enterarse de la trama. Es más, incluso siendo devoto de la historia, a veces cuesta seguir el hilo de los misterios y de los universos paralelos. De ahí los graves problemas de audiencia que hicieron temer por su supervivencia el año pasado. Intimida. El fichaje como titular de este año de Seth Gabel, a quien recordamos de Dirty Sexy Money, dará profundidad al banquillo ahora que no sabemos dónde demonios está Peter. ¿Qué Peter?, me preguntarán ustedes con toda la razón del mundo.
También amplía plantilla, aunque no sale en el season premiere, The Good Wife. La veterana actriz Lisa Edelstein, en la foto, la doctora Cuddy, cambia a House y al hospital Princeton General por competir con Alicia Florrick. La serie del matrimonio King sigue en plena forma y tiene toda la pinta que parece que le dará más cancha aún al siempre estupendo Alan Cumming y su magnético, maquiavélico y brillante Eli Gold.
Como se ha avanzado en la promoción de la cadena CBS, en el primer episodio se vislumbra que este tercer año la buena esposa dejará de ser tan buena. Julianne Margulies explota toda su sexualidad y se avecina la guerra total con el fiscal y ex marido. The Good wife promete para estos meses.
A este paso, Alicia se merienda a Kalinda.
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