Un avance en las relaciones entre España y Marruecos

Editorial

El ministro Albares no quiere solventar la crisis del Tarajal, sino establecer una nueva relación más sólida y leal con Marruecos. Lo de los menores ya es un gesto

18 de agosto 2021 - 01:45

Marruecos ha aceptado, por primera vez, la devolución de menores que entraron en España de modo irregular. El convenio bilateral que ambos países firmaron en 2012 contemplaba esta posibilidad, aunque el país vecino no lo dejó. Ahora, España ha repatriado a cerca de 800 niños y jóvenes que entraron en Ceuta de modo masivo los días 17 y 18 de mayo, bajo la pasividad de las autoridades marroquíes. Con independencia de las dudas legales de la acción, entendemos que España hace lo justo, porque se ha entrevistado con cada uno de los menores que ahora pasan a ser tutelados por las autoridades de Marruecos y alojados en el centro Martil de Tetuán. Será el Gobierno magrebí el que los entregué a sus familiares y, si no fuese eso posible, quedarían tutelados por una institución nacional. El gobierno de la ciudad autónoma de Ceuta había avisado de que la situación en esta plaza se hacía imposible debido a la cantidad de chavales que vagaban por sus calles y plazas. Más allá de este hecho, lo que significa la repatriación es que las relaciones con Marruecos están mejorando después de la crisis del Tarajal, una acción emprendida por el país vecino en un ataque de soberbia. Como se recordará, Marruecos había conseguido que Estados Unidos reconociese la marroquinidad del Sahara, pero ningún otro país europeo ni potencia internacional siguió los pasos de Trump, lo que provocó un enorme enfado del Gobierno marroquí. La opinión pública marroquí no acogió de buen grado este acuerdo, porque suponía una transacción por la que debían reconocer a Israel e iniciar relaciones diplomáticas. Esto ocurría a la vez que el anterior primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, bombardeaba Gaza, lo que provocó manifestaciones de repulsa en Marruecos. El nuevo ministro de Exteriores, José Manuel Albares, no quiere solventar una crisis, sino forjar una nueva relación más sólida y leal. Aunque la embajadora marroquí no ha vuelto a España, diplomáticos españoles han sido invitados, por primera vez, a actos en Rabat. Algo está cambiando, pero se necesita tiempo y nuevos gestos, el de la repatriación de los menores es uno de ellos.

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