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El emprendimiento en Sevilla crece en femenino

Antonio Carmona Lavado y Carmen Cabello Medina (UPO), Francisco Liñan e Inmaculada Jaén Figueroa (US).

Antonio Carmona Lavado y Carmen Cabello Medina (UPO), Francisco Liñan e Inmaculada Jaén Figueroa (US). / M. G.

Que las mujeres cada vez se interesen más por la cultura empresarial es algo que se constata en el informe del observatorio internacional que estudia el emprendimiento. El Informe GEM (Global Entrepreneurship Monitor) de la provincia de Sevilla se realiza anualmente con el patrocinio de la Diputación a través de Prodetur. Está elaborado por un equipo conjunto de investigadores de la Universidad de Sevilla y de la Pablo de Olavide. Los coordinadores son Francisco Liñan (US) y Carmen Cabello Medina (UPO). El resto del equipo está formado por Inmaculada Jaén y José Fernández Serrano (US), y Antonio Carmona y Ana Pérez-Luño (UPO).

Los datos por municipio arrojan sorpresas. Como era de esperar, la mayoría de mujeres que ponen en marcha un negocio en Sevilla están en la capital, pero también en los municipios pequeños de la segunda corona (menores de 10.000 habitantes). En ambos casos, la tasa de emprendimiento es superior a la masculina.

En los últimos años la brecha entre hombres y mujeres que deciden convertirse en empresarios se ha reducido. Una tendencia que se refleja también en la percepción que tienen sobre la creación de empresas. Un 41,9 % de las mujeres perciben que hay oportunidades para comenzar a emprender frente al 39,2% de los hombres. Entre los encuestados, el menor miedo al fracaso es femenino con un 41,8%..

"La brecha de género no sólo se está reduciendo, sino que se revierte. Desde el primer Informe GEM Sevilla (en 2018), el porcentaje de actividad emprendedora en los hombres era superior al de las mujeres. En 2022 se ha revertido la distancia entre emprendedores y emprendedoras", explica Carmen Cabello

De hecho, un 11,9% de mujeres frente al 10,7% de hombres son emprendedoras potenciales, "tienen intención de emprender en los próximos tres años".  

Según explica Carmen Cabello, una de las coordinadoras del estudio, “los datos de Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) indican que el emprendimiento femenino está en alza (del 5,3% en 2021 al 6,8% para 2022) reflejando la recuperación de la caída producida por la pandemia en 2020 y 2021”. Algo que “no se observa para el masculino (la TEA baja del 6% en 2021 al 4,5% de 2022)”, afirma.

Una posición aventajada en la etapa de creación que no se mantiene en las empresas consolidadas, aquellas que tienen más de 42 meses. Los abandonos empresariales (cierres o traspasos de los últimos 12 meses) también aumentan entre las mujeres. En cualquier caso, mientras la tasa de abandono por parte de los hombres se mantiene prácticamente estable desde 2021, el de las mujeres se ha disparado del 1,4 hasta el 3,9%. Entre las causas de abandono la principal es la falta de rentabilidad del negocio. Mientras que la tasa de abandono empresarial (cierres o traspasos en los últimos 12 meses) por parte de los hombres se mantiene respecto a 2021, para las mujeres aumenta considerablemente en ese período (de 1,4% hasta 3,9%).

En cuanto a las empresas con más de tres años de antigüedad, la diferencia entre hombres y mujeres aumenta, lógicamente, por un efecto demográfico. "En los próximos años, gran parte de estas emprendedoras llegarán a ser empresarias consolidadas. De mantenerse la tendencia, el estrechamiento de la brecha de género llegará también a las empresas consolidadas", puntualiza Cabello.

Entre las nuevas empresas predominan la que tienen entre uno y cinco empleados. En el caso de las que tienen a una mujer al frente, el grupo mayoritario es el de las empresas sin trabajadores (47,4). Además el 18,4% de las empresas consolidadas con mando femenino tienen 6 o más empleados. Del estudio se desprende que las mujeres comienzan sus nuevos proyectos más pequeños que los hombres, pero cuando se consolidan elevan su nivel de empleados.

En general, el perfil de las iniciativas empresariales lideradas por mujeres no se distancia de forma significativa de los rasgos generales del emprendimiento en la provincia: tamaño reducido de las empresas (con predominio de las que tienen entre 1 y 5 empleados, o ningún empleado), alta concentración en el sector servicios (especialmente servicios al consumidor), bajo nivel tecnológico (debilidad que se acentúa en el caso de las empresas lideradas por mujeres) y un nivel moderado de adopción de las tecnologías digitales.

Gana el sector servicios

El informe señala que la mayoría de las nuevas empresas se concentran en el sector servicios, tanto al consumidor (más del 40%) como a empresas (entre el 27 y el 41%). La mayoría de las primeras están en manos de mujeres. Respecto al perfil tecnológico, existe un bajo nivel entre las emprendedoras, aunque va aumentado hasta superar a los negocios creados por hombres conforme se van consolidando (12.1% frente a 8,6%). 

"En general, tanto para mujeres como para hombres, la actividad emprendedora en la provincia se concentra en el sector servicios, fundamentalmente servicios al consumidor (comercio, hostelería…) por encima de los servicios a empresas. Hay un peso mucho menor del sector transformador, e insignificante para el sector extractivo. En todo caso, podría destacarse que en la TEA se intensifica la presencia de mujeres en el sector servicios al consumidor, donde se sitúa casi el 56% de sus empresas", explica Carmen Cabello.

Cooperativas

Según un estudio realizado por la Federación Andaluza de Cooperativas de Trabajo (FAECTA) y financiado por la Dirección General de Trabajo Autónomo y Economía Social de la Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo de la Junta de Andalucía, el 45,45% de las cooperativas sevillanas tienen en la presidencia o como administradora solidaria a una mujer y en el 48,89% ostentan la gerencia o dirección. 

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