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Una empresa sevillana fabrica el camión de bomberos más estrecho del mercado

  • Tiene 1,70 metros de anchura y ya ha sido probado en algunas calles de ciudades españolas

El vehículo durante una demostración. El vehículo durante una demostración.

El vehículo durante una demostración. / FENIKS

La empresa sevillana Feniks, que tiene su sede central en Arahal, ha fabricado el camión de bomberos más estrecho del mercado en su categoría, un prototipo que sólo tiene 1,70 de anchura, que ya han probado en algunas de las calles más estrechas de varias ciudades españolas.

Se trata de Bulkano, como han denominado a un vehículo que ha sido diseñado en función de las necesidades que han planteado algunos ayuntamientos, debido a lo habitual que es no poder acceder a lugares demasiado estrechos, con lo que, como explican los socios de la empresa, Manuel Novales y Juan José Castro, hay incluso incendios en zonas a las que no han podido llegar los vehículos.

Es el único camión en su sector con esas medidas porque mantiene la misma versatilidad de uno convencional, a diferencia de "remolques" o vehículos similares que funcionan en algunas ciudades, que no llegan a ser camiones de bomberos al uso, un vehículo que, técnicamente, es una "bomba urbana ligera".

Así, se ha podido fabricar un camión "que sólo tiene 1,70 de ancho, y en esas dimensiones se concentran todos los elementos de cualquier vehículo de su clase, incluido un depósito de agua de 1.000 litros", de modo que, a pesar de su tamaño, sus creadores defienden que es tan eficaz como un camión de dimensiones "normales".

Para sacarlo adelante, cada unidad tiene un coste de unos 200.000 euros, con un tiempo de fabricación de unos cinco meses, con interés mostrado ya por una decena de ciudades interesadas en comprarlo, que en todos los casos se trata de lugares con un casco histórico con calles sumamente estrechas, que dificulta el trabajo de los bomberos por su difícil acceso.

Una vez terminado el prototipo, ha sido probado en ciudades de todas las comunidades autónomas españolas, "incluso en lugares por los que parece imposible que un camión pueda pasar, como un puente al que accedimos que entraba justo, delante de una casa a la que no pudieron llegar los bomberos poco antes por un incendio".

La empresa que ha sacado adelante esta idea funciona desde hace tres años en una nave del municipio sevillano, con una facturación en 2016 que rozó los tres millones de euros, y la previsión de llegar, con clientes repartidos por todo el mundo, a los 5 millones en el presente ejercicio.

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