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Incendio en El Ronquillo: La Guardia Civil sospecha que el fuego fue provocado

  • El foco estaba en una zona de difícil acceso y pudo emplearse una botella con una mecha retardada para iniciarlo

Un helicóptero trabaja en las tareas de extinción del fuego Un helicóptero trabaja en las tareas de extinción del fuego

Un helicóptero trabaja en las tareas de extinción del fuego / Antonio Pizarro

La Guardia Civil ha abierto una investigación por el incendio forestal declarado el domingo en el paraje conocido como Vega del Trabuco, en el término municipal de El Ronquillo. El incendio quedó extinguido a primera hora de la tarde de este lunes. La primera hipótesis que manejan los investigadores es que el fuego fue intencionado. Los agentes del Seprona de El Ronquillo son los encargados de estas pesquisas.

El foco del incendio se encontró en una zona aislada, a la que los agentes tuvieron que acceder empleando maquinaria pesada y retroexcavadoras. Esta es una de las hipótesis que avalan la teoría de la intencionalidad, ya que los pirómanos suelen buscar terrenos de difícil acceso para que se retrasen las tareas de extinción.

También se investiga el modus operandi del presunto autor del fuego. Una de las hipótesis apunta a que éste habría utilizado una botella de plástico en la que habría introducido una mecha de efecto retardado. Esta es una práctica habitual entre los incendiarios de esta zona, donde en los últimos años se han registrado numerosos incendios forestales, casi todos ellos provocados.

Varios bomberos forestales caminan hacia la zona afectada. Varios bomberos forestales caminan hacia la zona afectada.

Varios bomberos forestales caminan hacia la zona afectada. / Antonio Pizarro

De esta manera, al pirómano le da tiempo a escapar sin verse rodeado por las llamas ni sorprendido por la Guardia Civil, guardas forestales o cualquier posible testigo. Así, puede pasar mucho tiempo desde que el pirómano prende la mecha hasta que alguien detecta el incendio y da la voz de alarma. A pesar de ello, la Guardia Civil trabaja ya en la identificación del presunto autor del fuego. Aún no ha sido detenida ninguna persona, pero la investigación avanza a buen ritmo.

Como lo han hecho los trabajos de extinción, hasta el punto de que el plan Infoca ha dado por extinguido el incendio a primera hora de la tarde, poco más de un día después de que se diera la voz de alarma. El siniestro se declaró a las doce del mediodía del domingo y se ha dado por apagado a las cuatro y veinte de la tarde de este lunes. Antes, al mediodía, el Infoca había dado por controlado el fuego. Durante la jornada trabajaron doce bomberos forestales y un agente de Medio Ambiente, que se encargaba de realizar tareas de “remate y liquidación” del fuego.

Unas horas antes, sobre las ocho y cuarto de la tarde de este domingo, el incendio había quedado estabilizado. Para ello fue necesario el intenso trabajo de 90 bomberos forestales, cuatro técnicos de operaciones y uno de extinción y dos agentes de Medio Ambiente. Además, también se necesitaron seis autobombas y tres medios aéreos, dos helicópteros de transporte y extinción y un helicóptero más de gran capacidad, así como una unidad móvil de meteorología y transmisiones y una unidad médica de incendios forestales.

La mayoría de los incendios forestales son provocados, si bien en ocasiones se deben a negligencias de agricultores a la hora de quemar rastrojos. En el caso de los incendios de la Sierra Norte, y más concretamente en El Ronquillo, se investiga la presencia de un pirómano que suele actuar con cierta regularidad durante los fines de semana.

Esto podría indicar que se trata de una persona que pasa los días de asueto en la localidad y el resto de la semana vive o trabaja fuera de ella. En los últimos tres años ha habido más de una veintena de incendios forestales en El Ronquillo, aunque este verano estaba siendo más tranquilo que los anteriores. Aún así, el declarado el domingo es el segundo incendio en esta zona, después de uno ocurrido en julio.

Nada que ver con la racha registrada durante el verano de 2015. En el mes de julio de aquel año se registraron once incendios en El Ronquillo, todos con el mismo patrón, con varios focos. Hubo un día en el que se declararon dos incendios. Se quemaron 514 hectáreas durante aquel verano, cuando antes difícilmente se llegaba a las 250.

Peor fue el año 2016, cuando quedaron arrasadas 1.400 hectáreas, es decir, tres veces la superficie del año anterior. A finales de agosto de ese año, la unidad adscrita de la Policía Nacional a la Junta detuvo a un pirómano por un incendio que devastó un paraje conocido como Arroyo de la Lana. La Policía consiguió documentos gráficos que acreditaban la autoría del fuego.

El mismo patrón se repitió en la zona en el verano de 2017. Incluso en octubre hubo incendios forestales en El Ronquillo, casi todos provocados y con vario focos, como en los años anteriores. En 2018, por el momento, sigue habiendo menos incendios que en los veranos anteriores. En la provincia de Sevilla se ha quemado una superficie muy pequeña en comparación con otras provincias andaluzas.

Balance del Infoca

El Infoca ha hecho público este lunes un balance sobre los incendios forestales en Andalucía desde que comenzó el año. En total se han quemado en la comunidad 2.982,86 hectáreas, de las que un 65,07% eran de matorral (1.941) y el 34,93% (1.041) de arbolado. El dispositivo ha llevado a cabo hasta el momento 456 actuaciones, una cifra inferior a la del año pasado por estas fechas, cuando se elevaba a las 595.

Por provincias, la de Huelva ha sido la más castigada por los incendios, con 1.849 hectáreas arrasadas, lo que supone el 61,99% del total andaluz; de ellas 887 han sido de matorral y 961 de arbolado. En el resto de provincias las cifras están muy por debajo y después de Huelva se sitúan Almería, donde han ardido 350 hectáreas, y Málaga, donde han sido 321.

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