Real Betis Bartra, el eje improvisado

  • La adaptación del catalán al puesto de pivote ha resuelto por ahora un problema que ya se vislumbró en verano

  • Sus conceptos del juego otorgan equilibrio defensivo a la medular

Bartra junto a Canales, en un entrenamiento. Bartra junto a Canales, en un entrenamiento.

Bartra junto a Canales, en un entrenamiento. / Juan Carlos Muñoz

Las lesiones de William Carvalho y Javi García más la necesidad de dotar de equilibrio a la medular verdiblanca llevaron a Rubi a probar a Marc Bartra como improvisado pivote. Con el defensa como eje del equipo, el Betis ha recuperado una versión competitiva que ha ahuyentado la crisis justo antes de una cita decisiva como la del derbi.

Todo apunta a que Bartra repetirá ante el Sevilla en esa nueva posición que ha ocupado en los dos últimos encuentros, ante el Celta y el Real Madrid, en los que ha demostrado capacidad de adaptación, pese a las lógicas dificultades para desenvolverse en un lugar poco habitual para él durante su carrera.

Con Quique Setién al mando, Bartra sí ocupó en ocasiones esa zona del pivote en la fase ofensiva, con la intención de sorprender a los rivales en la salida con la pelota desde atrás, pero cuando el equipo perdía el balón se incrustaba como tercer central. Ahora, Rubi le ha pedido que ejerza de cierre del equipo, una tarea en la que se ha multiplicado, realizando coberturas y ayudas a sus compañeros, mientras que con el balón sí ha contado con la colaboración de Canales para darle sentido al juego.

"Desde que soy profesional es la primera vez que juego de pivote. Es una posición nueva para mí. En juveniles sí jugué alguna vez. En lo referente a las condiciones puedo aportar mi granito de arena. Es una posición en la que a nivel defensivo me siento cómodo ayudando a mis centrales y a mis laterales. Y luego en lo físico cambia mucho jugar de central al medio. Es mucho más constante, hay que correr más", aseguró ayer Bartra en Radio Marca sobre sus sensaciones en esa nueva ubicación.

Ese esfuerzo físico añadido se le notó ante el Celta, cuando comenzó muy enchufado y participativo, pero en el que fue pagando el desgaste. Ante el Real Madrid, Bartra sí reguló más a la hora de ajustar el eje central, una condición obligada para aguantar los 90 minutos. "Entrenándome me encuentro bien. Es una posición que es diferente, pero que al mismo momento, con ese compromiso y esas ganas de aportar al equipo sea donde sea, las cosas han salido bien. En el Bernabéu no encajamos gol, contra el Celta fue de penalti, así que bien", añadió el central.

Si defensivamente Bartra ha aportado sentido táctico y capacidad de recuperación, con la pelota ha optado por un fútbol sencillo. Así, ante el Celta completó 22 pases con un 95% de acierto, en una demostración de que siempre buscó una salida fácil para el equipo. En el Bernabéu, y sobre todo en unos primeros minutos en los que el Madrid ejerció una presión alta, el catalán pasó más apuros con la pelota, lo que repercutió en que su porcentaje de acierto en el pase bajase hasta el 65%.

"Depende del rival al que te vayas a enfrentar hay que adaptarse a ellos. El entrenador sabrá si hay que jugar de una manera u otra. A nivel personal, siempre que el entrenador me dé la confianza me siento cómodo, ya sea como central, en el medio, con tres centrales o con dos", expuso Bartra sobre ese cambio de esquema ordenado por Rubi ante el Real Madrid y que, presumiblemente, se mantendrá el domingo ante el Sevilla.

Bartra despeja de cabeza en el duelo ante el Celta. Bartra despeja de cabeza en el duelo ante el Celta.

Bartra despeja de cabeza en el duelo ante el Celta. / Antonio Pizarro

Aunque una de las tareas de la dirección deportiva pasa por reforzar la medular en el mercado invernal, después de que se quedase pendiente en verano pese a intentarlo hasta el último día, Rubi ha encontrado un remedio inesperado con Bartra, el único jugador de los que ha aparecido en la medular en los dos últimos partidos que tiene asimilados los conceptos defensivos y que, además, también domina el juego aéreo.

"Un equipo completo no se hace de un día para otro. Cuando lo quieres ser en todas las facetas necesitas un proceso, que el equipo coja automatismos con y sin el balón. Y a nivel físico es importante estar bien. No tienes tanta posesión y eso se nota en ese aspecto. Eso sí, ahora somos más compactos y eso hace que no sea fácil que nos creen ocasiones", explicó Bartra, ese improvisado eje con el que Rubi quiere gobernar el derbi.

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