Valladolid - Betis | Contracrónica El Betis, con el motor al ralentí

  • Los verdiblancos suman 6 de los últimos 18 puntos y son séptimos 

  • Ruibal, la excepción a una falta de definición y de chispa que se reflejó en Fekir y Borja

Canales felicita a Ruibal por el zapatazo que casi acaba en gol en el inicio del partido.

Canales felicita a Ruibal por el zapatazo que casi acaba en gol en el inicio del partido. / R. García / Efe

Este Betis carbura al ralentí en el tramo final de la temporada. Sexto empate consecutivo, esta vez en Pucela, y caída a la séptima plaza tras el triunfo del Villarreal sobre el Getafe. Ese puesto que daría derecho a disputar la Conference League, un premio menor, de consolación, y más viendo cómo los de Heliópolis siguen desaprovechando oportunidades de cara a esa quinta plaza (Liga Europa) que tiene en mente Manuel Pellegrini, cuyo equipo no ofreció ante el Valladolid las mejores sensaciones.

Y es que sumar 6 de los últimos 18 puntos en juego no es casualidad, sino el resultado de diversos aspectos que explican el porqué del momento actual de un Betis que ha bajado el nivel, como se vio en el José Zorrilla en un partido que olía a tablas desde el inicio.

Y lo primero es el bajón en intensidad, chispa, que ha sufrido este Betis. Lógico, en parte por la altura de la temporada que es, pero que llega en el peor momento. Sólo el explosivo Aitor Ruibal tiró del carro ante el cuadro blanquivioleta, siendo el mejor del conjunto verdiblanco. Su velocidad fue un incordio constante y participó de forma clave lanzando esas contras que no aprovecharon los pupilos del Ingeniero, que volvieron a demostrar que están en un mal momento en cuanto a faceta realizadora, siendo ésta otra de las claves de la situación actual. Una situación que se refleja en la interminable apatía de Fekir, en el flojo partido de Borja Iglesias, en ese puntito físico que parece faltarle a Joaquín y hasta en la figura de Sergio Canales, lastrado por jugar en la banda.

Jugar en la banda sigue condenando a Canales en un Betis que mira ya al Granada

El cántabro tiene mucha calidad y libertad para moverse, pero pierde protagonismo y el Betis desaprovecha su talento teniendo que jugar escorado. Es en el doble pivote donde ofrece mejores prestaciones en beneficio del equipo, filtrando pases entre la zaga rival, y haciendo jugar a un Betis que por momentos se dedicó a circular el balón con tan poca velocidad que desplegó un juego insulso. Y eso que en Pucela se vio un partido, en la mayoría de los minutos, muy abierto, de ida y vuelta fruto de las enormes distancias que había entre las líneas de ambos conjuntos, lo que provocó que apenas hubiese centro del campo. Era el otro partido, el de los banquillos, en una batalla táctica en la que Sergio, tras hacer varios cambios de una tacada, consiguió su objetivo tras ver cómo el Betis perdonó a la contra una y otra vez.

Eso explica la sensación para el Betis de dejar escapar dos puntos muy importantes después de ver cómo la Real Sociedad cayó por la mínima en Huesca, cosa que sí fue aprovechada por el Villarreal. Ahora, los verdiblancos tienen toda la semana por delante, hasta el próximo lunes, para preparar el encuentro ante el Granada en el Benito Villamarín a partir de las nueve de la noche.

Una cita de gran importancia para los de Heliópolis de cara a sus aspiraciones europeas, ya que los granadinos son octavos en la tabla y ayer cayeron (0-1) con el Cádiz. Un triunfo bético despejaría el camino bastante para volver a jugar por el Viejo Continente y permitiría a los de Pellegrini seguir peleando al máximo por un lugar en la Liga Europa, para lo que necesitan acelerar el motor y abandonar este ritmo al ralentí.

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