El antiguo palio de la Hermandad de La O procesionará por Jerez el próximo Sábado Santo
El Obispo de Asidonia-Jerez ha aprobado la inclusión del Sábado Santo como jornada de penitencia
El palio de la jerezana Hermandad de la Piedad cobijó a la Virgen de la O a principios del siglo XX
Las mejores imágenes del Viernes Santo de Sevilla en la Semana Santa 2022
Tras algunos años de debate, conversaciones y propuestas electorales, la cofradierísima ciudad de Jerez de la Frontera tendrá procesiones el Sábado Santo. Monseñor Rico Pavés, obispo de la diócesis de Asidonia-Jerez, emitió este viernes un decreto mediante el cual adaptaba la normativa vigente para dar respuesta a la situación "social y eclesial" de nuestros días. Hasta la publicación del decreto, se entendía que el Sábado Santo era una jornada "particular" reservada para cultos internos y la preparación de la Vigilia Pascual. Desde 1983 no había procesiones en Jerez de la Frontera el Sábado Santo.
En el citado decreto -que contiene reflexiones muy provechosas y profundas- Monseñor recoge que aunque hay un crecimiento exponencial del número de hermandades, la práctica sacramental y litúrgica atraviesa un momento de reducida participación. La presencia de cofradías en esta jornada no solo servirá como apoyo para ahondar en el significado cristiano del Sábado Santo, sino que optimizará la logística del resto de la Semana Santa, estabilizando la saturación de otros días y favoreciendo la inclusión en la nómina de otras hermandades (algo honestamente impensable en nuestra ciudad).
El caso es que, por el momento, se incluyen en el listado del Sábado Santo jerezano las hermandades de la Mortaja (hasta ahora lo hacía el Sábado de Pasión), la Sacramental de Santiago (que posee un crucificado sobrecogedor) y la Hermandad de la Piedad. Esta última, cuyos orígenes se remontan al siglo XVI(está inmersa en la celebración de su 475 aniversario), es de las más singulares y características de Jerez. Su paso de palio constituye un ejemplo único en la Semana Santa andaluza, puesto que procesiona a modo de Duelo, con las marías a los pies de la candelería y la Virgen (de magistral factura dieciochesca) protagoniza una Sacra Conversación.
A todo este conjunto de excepcional valía artística, se le suma un paso de palio sin paragón y que se constituye como paradigma del bordado decimonónico. Resultará, a buen seguro, familiar para los investigadores cofrades y, en especial, a los hermanos de La O. La cofradía trianera contrata con las hermanas Ana y Josefa Antúnez, en 1891, un conjunto de manto, techo y bambalinas de terciopelo negro bordado en oro, con diseño de Manuel Beltrán. La dolorosa trianera procesionó cada Viernes Santo con este conjunto hasta 1930, año en que fue vendido a su actual propietaria, y que se sigue conservando para mayor deleite del cofrade.
Por primera vez en sus más de ciento treinta años de historia, esta descomunal obra del bordado andaluz procesionará en Sábado Santo junto a la Virgen de la Piedad. Una oportunidad extraordinaria -y que deseamos se mantenga- para contemplar este paso de palio que, durante varios años, recogió entre sus hilos la luz imponderable del Viernes Santo sevillano.
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