Cofradias

83 Semanas Santas después: 14 de Abril

  • El libro de Juan Pedro Recio documenta los episodios cofrades entre 1931 y 1936 El Rey se exilió a París y no pudo asistir al cuarto centenario de la fundación del Gran Poder

EL 30 de abril de 1931 se inauguró el aeropuerto de Madrid-Barajas. El rey Alfonso XIII no precisó de ningún avión. El 16 de abril llegaba a París en tren. Las elecciones municipales del domingo 12 de abril y la proclamación de la II República el martes 14 ponen fin a la Monarquía. Hoy es Lunes Santo y 14 de abril, coincidencia que no se daba desde hace once años. Un pretexto para corregir medias verdades sobre las relaciones entre República y Semana Santa. Con la ayuda inestimable del libro de Juan Pedro Recio Las Cofradías de Sevilla en la II República (Abec Editores).

El rey Alfonso XIII tenía previsto presidir la salida extraordinaria del Gran Poder hasta la Catedral el 29 de abril de 1931 para conmemorar el cuarto centenario de la fundación de la hermandad. La salida se suspendió, igual que el triduo y la misa pontifical del 3 de mayo.

El Ayuntamiento de Sevilla suspendió unilateralmente la relación privilegiada que mantenía con la cofradía de la Hiniesta desde hacía casi tres siglos (1649). El alcalde que tomó esa decisión fue José González Fernández de la Bandera. En el haber de la República, el 3 de junio de 1931 el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes declaró la iglesia de Ómnium Sanctórum monumento histórico-artístico. República es un mágico femenino en el ideario colectivo que en abril de 1931 tuvo dos nombres de mujer: ese mes Victoria Kent fue nombrada directora de prisiones y Virginia Woolf publicó Las olas.

En 1932 se jubiló Manuel Font Fernández de Herranz como director de la banda Municipal después de 37 años en el cargo. En Sevilla, el protagonismo femenino tiene ese año otros dos nombres: el 2 de marzo muere Sor Ángela de la Cruz, para quien el concejal republicano Enrique Fernández y García de la Villa pide una calle con su nobre; la Estrella es la única cofradía que decide hacer estación de penitencia, retrasando la salida del Domingo de Ramos a Jueves Santo.

"En 1932, ninguna de las cofradías de Sevilla quiso salir como boicot a la República", dice José Luis Escañuela, presidente de la Federación Española de Tenis, abogado sevillano y persona fundamental para la llegada de los restos de Diego Martínez Barrio (Sevilla, 1883, París, 1962). Martínez Barrio estaba en Sevilla esa Semana Santa y negoció con el alcalde la salida de la Estrella, cuya primera chicotá se hizo "por España y por la República". Escañuela y el libro de Recio coinciden en la saeta que la Niña de la Alfalfa le cantó desde la puerta del Ayuntamiento: "Se ha dicho en el banco azul que España ya no es cristiana / pero aunque sea republicana, / aquí quien mandas eres Tú, / Estrella de la mañana". Réplica cantada de Rocío Vega Farfán al "España ha dejado de ser católica" de Azaña.

1933 fue un año histórico en Sevilla. El sevillano Diego Martínez Barrio era elegido presidente de la República y ninguna cofradía hizo estación de penitencia. Circunstancia que no se producía desde 1825. Manuel Chaves Nogales, cronista de la Semana Santa de su ciudad, estaba ese año de enviado especial en la Alemania que eligió a Adolf Hitler.

En 1934 canonizan a San Juan Bosco, titular de la Trinidad, y beatifican a Antonio María Claret, primer santo hermano de una cofradía, del Silencio, una de las hermandades a las que pertenece el autor de Las Cofradías de Sevilla en la II República. Ese año salieron trece cofradías.

El 14 de abril de 1935 coincidió con el Domingo de Ramos. Para conmemorar el cuarto aniversario de la República, antes del paso de las cofradías hubo un desfile militar por la Avenida de la Libertad -hoy de la Constitución-. Fue una primavera gloriosa: salieron todas las cofradías a la calle y el Betis ganó la Liga 34-35 en Santander. Todos los nazarenos por la Campana y la Liga en el balcón, como refleja la fotografía adyacente con la peña alusiva.

Juan Pedro Recio ilustra el anecdotario de aquella Semana Santa, canto del cisne de una ciudad y un país que un año después se vería abocado a una guerra civil. Entre los 81 nazarenos de la Quinta Angustia, que estrenó una nueva Dolorosa bendecida por el cardenal Ilundain, figuraba Manuel Giménez Fernández, catedrático de Derecho Canónico que acababa de cesar como ministro de Agricultura, como en breve hará Miguel Arias Cañete. Se recibió una amenaza de atentado contra el ex ministro.

La cofradía que en la Pasión de 1935 contó con más nazarenos en la calle fue el Gran Poder, cerca de seiscientos. Cuenta el autor del libro que a la vuelta por la calle Palmas -hoy Jesús del Gran Poder-, estaban rodando la película Currito de la Cruz, que se estrenó en 1936 e incorporó escenas de la procesión.

La Semana Santa de 1936 transcurrió entre el 5 y el 10 de abril. La última primavera tranquila. Llovió el Domingo de Ramos, Martes, Miércoles y Viernes Santo. Se quedaron sin salir Estudiantes, Candelaria, Dulce Nombre, Cachorro, la O, San Isidoro, Sagrada Mortaja y Soledad de San Lorenzo. Hoy es 14 de abril. 83 Semanas Santas después.

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