Sevilla

El edil Alberto Díaz será nuevo vicesecretario del PP de Sevilla

  • Los populares sevillanos celebran hoy un comité ejecutivo marcado por la tensión

El PP de Sevilla celebrará esta tarde un comité ejecutivo provincial marcado por la tensión. En el orden del día figura la renuncia de Virginia Pérez a las funciones de secretaria general, una decisión que no parece que haya que someter a votación, pero que puede generar las intervenciones del sector crítico del partido, formado por un grupo de militantes que, auspiciados por Javier Arenas, no han dejado de exhibir sus ansias de renovación desde el pasado Miércoles de Feria. Bueno explicará hoy a los miembros del comité los hechos ocurridos en los últimos meses, el polémico acuerdo alcanzado con Virginia Pérez para su cese como secretaria general, que se produciría en septiembre, tal como informó este periódico el pasado 14 de julio, y su propuesta de cambios en la estructura del partido.

Un nuevo secretario general y dos nuevos vicesecretarios. Es la propuesta en la que trabajaba hasta anoche el presidente del PP de Sevilla en conversaciones con los mandos de la estructura regional del partido con la finalidad de zanjar la fuerte crisis interna que sufre la formación. Bueno aupará a la secretaría general al ex vicealcalde de Coria, Andrés Parrado, como ya avanzó este periódico. Y propondrá al concejal Alberto Díaz como nuevo vicesecretario con funciones específicas relacionadas con las campañas electorales. Díaz es un veterano del partido, experto en procesos electorales y fue jefe del gabinete de la Alcaldía con Zoido, por lo que está probado su conocimiento de las diferentes parcelas del Ayuntamiento, una visión fundamental para el ejercicio de la oposición y para la preparación de las elecciones de 2019. Es también un hombre de la máxima confianza del senador José Luis Sanz, por lo que de su nombramiento se colige la perfecta sintonía que Bueno sigue manteniendo con el actual alcalde de Tomares. Con Díaz a su vera en la estructura del partido, el presidente Bueno tiene a un hombre de su parte en el grupo municipal, donde varios concejales de peso están públicamente alineados con el sector crítico. El aparato del partido pretende tener controlado el grupo municipal en caso de que Zoido dimita para desempeñar algún puesto de alta responsabilidad en Madrid.

Los críticos exigían días atrás que no se designara ningún nuevo secretario general tras la renuncia de Virginia Pérez, pero Bueno ha apostado por Parrado, un militante que ejerce de profesor de Historia en Córdoba y que no genera el rechazo de ninguna corriente interna.

Virginia Pérez mantendrá todos sus cargos: coordinadora general del PP de Sevilla, portavoz del Grupo Popular en la Diputación Provincial y vicesecretaria general del PP andaluz. Por el momento mantiene un importante número de adeptos, entre los que hasta ahora han figurado la subdelegada del Gobierno, diputados provinciales, concejales, varios alcaldes de la provincia, asesores en el Parlamento de Andalucía, etcétera.

Todo apunta a que la crisis del PP no se zanja tras el comité ejecutivo de hoy en el que Pérez renunciará a las funciones de número dos. Virginia Pérez aspira con firmeza a liderar el partido a partir de un futuro congreso provincial. Anoche mismo se celebró una poblada reunión de críticos de la que, esta vez, no se publicaron fotos en las redes sociales. A nadie escapa tampoco que el líder regional, Juan Manuel Moreno Bonilla, se ha inclinado finalmente por el sector oficialista, sabedor de que Arenas, el padre del centro-derecha andaluz, es quien maneja los hilos de los críticos desde la vicesecretaría general de la calle Génova. Moreno Bonilla y Bueno, que no gozan de sintonía personal, coinciden ahora mismo en querer apaciguar el PP sevillano y, por lo tanto, laminar el arenismo.

El presidente regional del PP se interesó ayer personalmente por la situación de la formación en Sevilla tras varios días concentrado en la pregunta de control a la presidenta andaluza en el Parlamento. Con Moreno Bonilla apoyando al sector oficialista, los críticos pierden algunos sufragios en una hipotética votación, por lo que, en principio, hoy no debe haber urna. Todo indica que la renuncia de Virginia Pérez a las funciones de secretaria general podrá estar marcada por un debate tenso pero no se rematará con un escrutinio.

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