Iniciativa del Ayuntamiento

Sevilla apuesta por los grafitis para combatir el cambio climático

  • El programa busca concienciar a los jóvenes en la protección de los espacios públicos y reducir un vandalismo que cuesta 450.000 euros al año para las arcas municipales

Grafiti realizado el año pasado en el centro cívico El Tejar del Mellizo.

Grafiti realizado el año pasado en el centro cívico El Tejar del Mellizo. / Juan Carlos Muñoz

El equipo de Juan Espadas fomentará este año los grafitis para combatir el cambio climático, alcanzar la igualdad de género o garantizar pautas de consumo. Estos son algunos los motivos de la delegación de Juventud y Cooperación al Desarrollo para la difusión entre la juventud de los Objetivos de Desarrollo Urbano Sostenible (ODS) a través de estas composiciones pictóricas repartidas por distintos espacios públicos y centros educativos. La idea es contribuir a la concienciación y sensibilización de la población menor de edad en el cuidado y protección de los espacios públicos y reducir el vandalismo, que supone un gasto anual de 450.000 euros para las arcas municipales.

El Ayuntamiento ha contratado a la empresa Microlibre Producciones S. L. por 29.560 euros (IVA incluido) para que se encargue durante ocho meses del planteamiento y ejecución de los grafitis en los espacios públicos que se determinen. Los técnicos explican que “se trata de una pintura mural decorativa de motivos variados, eminentemente juveniles, que por lo general se pinta en paredes a la intemperie. El tamaño medio de cada grafiti fluctuará entre 20 y 25 metros cuadrados, aunque variará en función del área disponible y se adaptará a las dimensiones concretas de cada uno de los espacios designados para ser pintados”.

Los temas para esos grafitis deberán transmitir los mensajes de los ODS, primando en esta edición aquellos que tienen que ver con alcanzar la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas; conseguir que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles; garantizar las pautas de consumo y de producción sostenibles; y tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.

Otros mensajes que pueden ilustrar las pinturas murales son para erradicar la pobreza; poner fin al hambre, conseguir la seguridad alimentaria y una mejor nutrición y promover la agricultura sostenible; garantizar una vida saludable, promover el bienestar para todos, y una educación de calidad, inclusiva y equitativa; o desarrollar infraestructuras resilientes. “La presencia de grafitis en el entorno joven con temas adecuados produce un efecto dinamizador, ya que se ha convertido en una de las expresiones juveniles más genuinas con gran predicamento”, argumenta el Ayuntamiento.

La empresa elegida por 29.560 euros debe presentar un mínimo de 35 bocetos

La idea es que el programa de la delegación de Juventud no se quede en la plasmación por un profesional de estos grafitis para la transmisión de los mensajes que se determinen, sino buscar una mayor vinculación de los adolescentes. Por lo que se propone que las pinturas puedan ser ejecutadas por los propios jóvenes, asesorados y guiados en todo momento por los trabajadores de la empresa adjudicataria. “De este modo, buscamos introducir una parte didáctica y formativa en relación con la realización de grafitis y hacerles sentir más participes de los objetivos del programa, lo que va a hacer que sientan el mensaje más cercano, con una mayor implicación en la consecución del mismo”. También participarán en diferentes talleres y campañas en las que colaborará Lipasam.

Las condiciones técnicas que se le exigen a la empresa para la ejecución de los grafitis son, entre otras, presentar un mínimo de 35 bocetos para su selección por el servicio de Juventud; contar con el personal y materiales adecuados para el desarrollo de este tipo de trabajo; delimitar y asegurar la limpieza y seguridad de los lugares de trabajo durante el tiempo de ejecución; realizar un trabajo de asesoramiento y guía de los jóvenes participantes en el programa; y tomar todas las medidas necesarias y contar con todo el material de protección, personal y del área de trabajo que se estipulan en la normativa vigente.

La mayor parte de las actuaciones del año pasado se desarrollaron en centros educativos. Concretamente, en las escuelas infantiles Julio César y Martín Gainza y en los colegios Pablo Picasso, Hermanos Machado, Manuel Siurot, Rico Cejudo, Sor Ángela de la Cruz y Emilio Prados. Las intervenciones se han llevado a cabo también en centros cívicos, como el Espacio Vecinal Carme Chacón, el Centro Cívico San Fernando o el Tejar del Mellizo. Además, se actuó en una serie de espacios públicos como la Barriada de las Águilas, Baltasar de Alcázar y Carretera Carmona, Cardenal Bueno Monreal, el depósito de Emasesa Tablada o en el auditorio de Bellavista.

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