Cien años de tradición confitera en Sevilla

Tres generaciones de Ochoa: Macarena Giménez, viuda de Rafael Ochoa, biznieto del fundador,  sus hijos Rafael, Esperanza y Alejandra, con sus respectivas parejas, y sus nietos.
Tres generaciones de Ochoa: Macarena Giménez, viuda de Rafael Ochoa, biznieto del fundador, sus hijos Rafael, Esperanza y Alejandra, con sus respectivas parejas, y sus nietos.
Victoria Ramírez

Sevilla, 19 de febrero 2010 - 05:03

Más de 200 invitados disfrutaron ayer de una merienda social por todo lo alto en la Confitería Ochoa, en Sierpes, 45. De esta forma la señera confitería, hoy convertida en cadena, ha querido celebrar su centenario. Fue en 1910 cuando Rafael Ochoa Vila se puso al frente de la Granja Victoria, en la calle Sierpes, nombre original del establecimiento, que no tomó el apellido de su fundador hasta pasadas varias décadas. Desde entonces, Ochoa se ha expandido por el barrio de Los Remedios: primero, en República Argentina (1980) y tres años más tarde en Virgen de Luján. En 2002 inauguró su hacienda para celebraciones, un antiguo cortijo restaurado con capacidad para 600 personas, en el kilómetro 529 de la carretera de Madrid (La Rinconada). Ese mismo año tuvo lugar el incendio del establecimiento de Sierpes, que obligó a su cierre hasta diciembre de 2003. En 2008 falleció, a los 59 años, Rafael Ochoa Rojas, biznieto del fundador. Ahora es su viuda, Macarena Giménez, y sus hijos Rafael, Esperanza y Alejandra quienes regentan esta confitería "de toda la vida", tratando de conservar una tradición confitera mantenida durante todo un siglo.

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