La Fototeca cambia de sede
universidad La modernización de un fondo con más de cien años de historia
La colección de fotografías históricas de la Hispalense, la primera de su género en España, se muda a unas amplias y modernas instalaciones creadas en el Centro Internacional para la óptima conservación de sus más de 100.000 obras
La Fototeca de la Universidad de Sevilla, la primera de su género en España, se encuentra actualmente de mudanza entre su antigua ubicación en el Laboratorio de Arte (antigua Fábrica de Tabacos), y su nueva sede en el Centro Internacional de la Hispalense, que se inauguró hace año y medio en el edificio que acogió en otros tiempos a la Escuela de Magisterio, en la avenida Ciudad Jardín.
El proceso, que culminará con la inauguración de las nuevas instalaciones el próximo mes de diciembre, es un hito importante en el esfuerzo de modernización emprendido por la Hispalense desde que en 1999 integró este rico archivo de unas 100.000 imágenes (40.000 negativos y 60.000 positivos de diferentes tamaños) en el Vicerrectorado de Investigación. En este sentido, el director del Centro de Investigación Tecnología e Innovación de la Universidad de Sevilla (Citius), Julián Martínez Fernández, destaca que los más de 150.000 euros que la Universidad ha gastado desde 2005 han servido, principalmente, para la "digitalización del patrimonio fotográfico y puesta a disposición de éste a nivel mundial a través de una plataforma web, la asignación de un presupuesto anual para el servicio y becarios, la realización continua e incansable de actividades que aumentan la visibilidad de la colección y de la Universidad, la obtención continua de nuevos fondos fotográficos y la adquisición de equipos para la modernización del Servicio". Asimismo, en los últimos tiempos se han obtenido las certificaciones de calidad ISO 9001 y 14001, y se ha favorecido la "conexión con otros archivos fotográficos y expertos internacionales que han visitado e impartido seminarios en nuestra Universidad".
El traslado se realiza debido las condiciones precarias en las que se encontraba este fondo en su actual ubicación del Laboratorio de Arte, con poco espacio y malas condiciones ambientales para la conservación de las piezas. Las nuevas instalaciones de la Fototeca de la Universidad, que dirige el historiador del Arte Luis Méndez (quien cuenta con la colaboración de dos becarios) tienen una extensión de 200 metros cuadrados que se divide en una zona de trabajo, consulta y exposición; laboratorio fotográfico; laboratorio de conservación; sala de digitalización y despachos de documentación y administración.
La nueva sala de consultas, en la que se podrá trabajar con originales "siempre que su conservación lo permita", facilitará también atender a "las visitas que desde los cursos de posgrado y másters se solicitan, circunstancia que en el espacio actual no se pueden realizar", señala Julián Martínez.
Gracias al nuevo archivo se consigue un espacio "lo suficientemente desahogado como para que el material se guarde sin apreturas, en sobres y cajas de baja acidez con etiquetados apropiados para poder ejercer los controles precisos". Asimismo se le ha dotado de una "doble climatización de seguridad", imprescindible para la buena conservación de este frágil material histórico-artístico. El resto de las dependencias, como el laboratorio o la sala de digitalización, están orientadas a reforzar la gestión y conservación de la colección y la formación de futuros investigadores y expertos en fotografías históricas.
Julián Martínez hace hincapié en el esfuerzo que se ha hecho para garantizar un acceso a los fondos "más democrático y efectivo". La visita a su web así lo pone de manifiesto.
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