Sevilla

La Guardia Civil condecora a los agentes que detuvieron al Rambo de El Cuervo

  • Un guardia civil y un policía local recibirán este viernes la Cruz al Mérito de la Guardia Civil con distintivo rojo por su intervención

  • Un hombre que quería matar a su hermano y disparó también a su padre los recibió a tiros en octubre de 2017

Desfile de guardias civiles durante el día de la Virgen del Pilar de 2018. Desfile de guardias civiles durante el día de la Virgen del Pilar de 2018.

Desfile de guardias civiles durante el día de la Virgen del Pilar de 2018. / Juan Carlos Vázquez

La Guardia Civil de Sevilla condecora este viernes a un agente del instituto armado y a un policía local de El Cuervo que protagonizaron una arriesgada intervención en este municipio, en el que llegaron a ser recibidos a tiros por un vecino que había disparado a su padre y herido a su hermano en el domicilio familiar.

Los hechos ocurrieron el 28 de octubre de 2017 en la calle Virgen del Castillo de este pequeño municipio del Bajo Guadalquivir. El autor de los hechos era un hombre que tenía entonces 40 años, cuya identidad responde a las iniciales B. C. A. y que tras lo ocurrido pasó a ser conocido en El Cuervo con el sobrenombre del Rambo. Sobre las ocho y cuarto de la tarde de aquel día, irrumpió en su casa fuertemente armado y dispuesto a acabar con la vida de su hermano, con el que estaba enfrentado por cuestiones económicas.

Llevaba varias armas y un chaleco con distintos cargadores. En el camino se interpuso su padre, que le dijo que sí quería matar a su hermano primero tendría que acabar con él. El Rambo no se achantó ni dudó en dispararle. Le pegó un tiro con un revólver. Le dio en una pierna, que el padre luego perdería como consecuencia de las heridas sufridas. 

En la casa también estaban la madre de ambos y el hijo pequeño del hermano. El agresor sacó de la casa a su madre para que no presenciara los hechos. Ese momento lo aprovechó el resto de la familia, incluido el padre herido, para refugiarse en una habitación, en la que colocaron detrás de la puerta un mueble para impedir el acceso al Rambo, y también a modo de escudo para amortiguar los disparos.

El Rambo abrió fuego contra la puerta de la habitación con varias escopetas de caza. Luego, utilizó un hacha para tratar de derribar la puerta y acceder al lugar en el que estaban su hermano, su sobrino y su padre. Con el hacha logró abrir un agujero por el que siguió disparando. El hermano protegió a su hijo con su cuerpo y fue alcanzado por los proyectiles, aunque las heridas sufridas fueron menos graves que las del padre.

Un agente de la Policía Local de El Cuervo fue el primero en llegar. Estaba solo, en lo que técnicamente recibe el nombre de patrulla unipersonal. El policía se encontró con una lluvia de tiros. Después apareció la Guardia Civil, contra la que también abrió fuego. Disparó hasta que se quedó sin munición. Después, gritó que iba a salir con las manos en alto. En ese momento fue detenido y reducido por los agentes, que le intervinieron tres escopetas de caza, una de ellas con la culata recortada, y un revolver Magnum 357. del que no tenía licencia.

El guardia civil y el policía local que participaron en aquella intervención verán este viernes reconocido su valor con una cruz al Mérito de la Guardia Civil con distintivo rojo, una de las más altas distinciones que otorga la Benemérita. Ambos recibirán las medallas en el acto que se celebra a mediodía de este viernes en la comandancia de Sevilla.

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