Pasión renuncia a la cesión de las naves de Becas por no poder financiar las obras

La hermandad admite una semana después que sin la explotación del parking que querían construir resulta imposible levantar allí un centro asistencial y pide ahora un local alternativo.

Acceso a las naves de Juan Talavera, que ayer fueron visitadas por representantes de Izquierda Unida.
Acceso a las naves de Juan Talavera, que ayer fueron visitadas por representantes de Izquierda Unida.
María José Guzmán, Sevilla

20 de abril 2015 - 18:28

Una semana después de que el Ayuntamiento de Sevilla cediera a la Hermandad de Pasión las naves municipales de la calle Becas, un patrimonio histórico de 1.500 metros cuadrados sin uso, la cofradía ha renunciado a esa concesión, que era gratis y por un periodo de 25 años. Según se argumenta en el escrito de renuncia firmado el pasado viernes, el motivo es la imposibilidad de levantar el edificio de nueva planta que albergaría el centro asistencial anunciado por dicha entidad y que fue el argumento que allanó el camino para que el gobierno municipal diera luz verde a esta concesión demanial, que no se ha llegado a formalizar al no haber transcurrido los 30 días fijados tras su adjudicación.

El gobierno municipal sólo había autorizado un centro para atender a inmigrantes y colectivos necesitados, pero el proyecto que la hermandad había presentado es mucho más ambicioso. Junto a la zona puramente asistencial se contemplaba una zona lúdica y comercial, con un spa por ejemplo, y un parking subterráneo de 160 plazas, elemento imprescindible para poder costear la construcción de dicho complejo de nueva planta.

La imposibilidad de acometer este aparcamiento, pues el actual PGOU prohíbe estas infraestructuras en el casco histórico, es el argumento que la cofradía esgrime para justificar su renuncia. Según explica el hermano mayor de Pasión, Javier Criado, en el escrito remitido al Ayuntamiento de Sevilla, las circunstancias tanto económicas como legales eran otras cuando se planteó el proyecto, que fue presentado por primera vez en marzo de 2009 al entonces alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín.

No obstante, los obstáculos legales para materializar el parking, al margen de la crisis económica, ya existían cuando se ha producido dicha cesión, que se aprobó en la junta de gobierno del pasado 10 de abril. Es más, en el expediente municipal iniciado en la época de Juan Ignacio Zoido para dar respuesta a la petición de la hermandad ya se hacía constar que el parking era inviable, pues requeriría un cambio en el PGOU, un proceso complejo que no parece que el gobierno municipal esté dispuesto a acometer en estos momentos. Y aun así, se aceptó la concesión.

La renuncia se produce después de una semana de polémica, en la que tanto la oposición -Izquierda Unida visitó este lunes mismo las instalaciones para criticar su cesión- como diversos colectivos ciudadanos han mostrado su rechazo después de dar a conocer este periódico los detalles de la operación que pretendía la Hermandad de Pasión. A este respecto, Criado agradece en su escrito de renuncia la "extraordinaria disposición" de esta corporación municipal como de la anterior, pero admite que no puede aceptar una concesión "que pudiera crear conflictos a la corporación o a determinados profesionales municipales o a distintos colectivos ciudadanos cuando lo que pretendemos es prestar servicio a quienes más lo necesitan, por ser los más excluidos socialmente".

La cofradía pide incluso disculpas por no poder aceptar la cesión y lanzan una nueva petición al Ayuntamiento de Sevilla para lograr una solución alternativa, un local que no requiera obras de nueva planta, sino sólo de adaptación de los espacios ya existentes.

En concreto, la cofradía solicita un nuevo espacio para poder cumplir con sus fines y objetivos fundacionales. La cesión se había otorgado a la Fundación Asistencial Nuestro Padre Jesús de la Pasión, dependiente de la hermandad. Así, los planes de la cofradía descartan ahora los espacios para ocio previstos -tenían previstas zonas para cine y televisión, guardería y un spa- y se centran en el asesoramiento jurídico, clínico y asistencial de los necesitados, una labor que desarrollarían los voluntarios de dicha entidad. Pero también apuesta por crear una unidad de día donde atender a mayores y pequeños para que los sevillanos que no tengan otros recursos para atenderlos puedan desempeñar sus trabajos o actividades formativas. Además, requiere un espacio para almacén de ropa, calzado y juguetes, entre otros enseres, que se repartirían entre los colectivos demandantes de estas ayudas. Y, por último, precisa la necesidad de dos aulas formativas para alfabetizar y formar a inmigrantes.

Tanto la oposición como los colectivos vecinales y de defensa del patrimonio que han criticado la cesión han mantenido que estas labores asistenciales y muy loables que realiza la fundación de Pasión se podrían prestar en otro enclave menor, pues las naves de la calle Becas, obra de 1902 del arquitecto Juan Talavera y de la Vega, tienen muchas posibilidades y podrían servir para interconectar el conjunto patrimonial del entorno de Santa Clara, compuesto por el convento, la Nave Singer y la Torre de Don Fadrique.

Actualmente, estas naves presentan un estado de deterioro importante y estaban adscritas a la Delegación de Seguridad, por lo que se usan como almacén de obra y como aparcamiento de patrulleros y coches de la Policía Local. De hecho, estos inmuebles eran el lugar elegido para construir una futura sede para agentes municipales en el Distrito Centro, un proyecto que viene de anteriores gobiernos.

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