Sevilla

La Policía Local recupera 35 bicicletas en el Charco de la Pava

  • Los vehículos, la mayoría de paseo y gama media, estaban ocultos bajo una lona en el mercadillo.

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La Policía Local de Sevilla recuperó el domingo 35 bicicletas presuntamente robadas que estaban siendo vendidas en el mercadillo del Charco de la Pava. La intervención policial se produjo sobre las nueve de la mañana, cuando los agentes de la Policía Local se disponían a realizar un control rutinario de venta ambulante en el mercadillo. Los policías observaron que había una serie de bicicletas apiladas y apoyadas en una valla que separa el recinto donde se ubica el mercadillo del apeadero del tren y que estaban cubiertas con una lona.

Cuando se dirigieron hacia las bicicletas, vieron que un hombre que había en las inmediaciones salía corriendo y se daba a la fuga. Los agentes comprobaron que había 35 bicicletas de distintas marcas bajo la lona y ahora han abierto una investigación para averiguar su procedencia. La mayoría de las bicicletas recuperadas son de gama media y de paseo, pero también hay algunas de montaña y algo más caras. Entre las marcas más conocidas hay dos Orbea, una BH, varias Boomerang y B-Pro y otras de los distintos modelos de Decathlon.

Cualquier persona que crea que su bicicleta pueda estar entre ellas puede acercarse a la Jefatura de la Policía Local en la Ranilla, siempre acompañado de la correspondiente denuncia. El robo de bicicletas es una de las prácticas que más está proliferando en los últimos tiempos en Sevilla, donde se han detectado bandas que no sólo roban bicicletas aparcadas en la calle sino que incluso lo hacen empujando al ciclista y quitándole la bici en marcha. Uno de estos últimos robos ocurrió hace dos semanas en José Laguillo y también se han dado en caminos y pistas rurales frecuentadas por ciclistas.

El pasado mes de julio, agentes del Grupo Giralda de la Policía Local detuvieron a una persona que revendía bicicletas robadas en el mercadillo del Jueves, en la calle Feria. El arrestado se dedicaba a pintar las bicicletas para que no pudieran ser identificadas por sus dueños. Una mujer que estaba en el mercadillo reconoció la bicicleta como suya por tener una característica muy peculiar. El detenido trabajaba además por encargo.

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