Sevilla

La Policía intervino una navaja a uno de los menores detenidos en Los Pajaritos

La Policía Nacional intervino una navaja a uno de los menores detenidos por resistirse a cumplir la cuarentena durante la noche del martes al miércoles en Los Pajaritos. Esto generó una reyerta que terminó con siete personas heridas (cuatro de ellos policías nacionales) y cinco detenidos. Entre los arrestados están los menores que provocaron la riña al negarse a marcharse a sus casas, incumpliendo así las restricciones establecidas por el Gobierno central para frenar la propagación del coronavirus.

Los hechos ocurrieron sobre las once y media de la noche del martes en la calle Tordo, en la zona de los bloques de nueva construcción de Los Pajaritos. Allí había dos adolescentes de 15 y 16 años sentados en un banco. Un patrullero de Brigada de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, los conocidos como Zetas, les indicó que no podían estar en la calle y les ordenó que tenían que marcharse a sus casas. 

Los chicos se dieron la vuelta y cambiaron de dirección, al tiempo que se reían y decían que ellos harían lo que les diera la gana. El coche de la Policía no pudo seguirlos porque estaban en una zona peatonal. En ese momento, uno de los dos menores sacó su teléfono móvil y comenzó a hacer uso del mismo mientras gritaba "hacemos lo que nos sale de los cojones", y se alejaba del lugar.

Por el otro extremo de la calle entraba otro patrullero de la Policía Nacional, en este caso del Grupo Operativo de Apoyo (GOA), que se dirigió a los jóvenes y les solicitó que volvieran a sus domicilios. A esto, los chicos insistían en las mismas respuestas. Ambos se negaron a facilitar el DNI para identificarse y decían que tenían 15 años mientras pronunciaban frases como "hago lo que me da la gana" y "me la sudan las leyes".

El asunto fue subiendo de tono y varios vecinos fueron apareciendo en los balcones. Los chicos se fueron creciendo y se acercaron a los policías, sin guardar la distancia mínima de seguridad que establece la cuarentena. Incluso los agentes llegaron a decirle en varias ocasiones que debían estar en casa, que se trata de algo serio y que "está muriendo gente". Uno de los menores se acercó varias veces y le dijo a uno de los policías: "No me da la gana de darte mis datos, cabrón".

Uno de los vecinos manifestó entonces que conocía a la madre de este menor y que se iba a personar allí para mostrar el DNI de su hijo. Mientras tanto, el otro chico decía que vivía en Su Eminencia y tenía allí su documentación. Los policías le pidieron que los acompañase a su domicilio para identificarlo. En ese momento, este adolescente se revolvió e intentó golpear a un policía en la cara con el codo, por lo que fue detenido como presunto autor de un delito de atentado a agente de la autoridad y resistencia y desobediencia.

Durante la detención de este chico, su amigo se dirigió a la carrera a los policías diciéndoles "os voy a enterar de quien soy yo, dejad a mi colega". Del bolsillo del chaquetón le asomaba un arma blanca, la navaja que fue intervenida posteriormente y que puede verse en las fotografías que acompañan esta información. También se le requisó después un trozo de hachís.

La madre de este joven fue arrestada en ese momento por entorpecer la labor de los agentes, a los que gritaba y agarraba. Durante su detención resultó herida en la cabeza y tuvo que ser trasladada al Hospital Virgen del Rocío. Varios vecinos acudieron a la calle y los policías tuvieron que pedir apoyo para mantener el orden en la zona.

Los otros dos detenidos son el padre y una hermana de este menor, que se encontraban en una actitud muy agresiva. Se dirigieron a la Policía con frases como "el estado de alarma me lo paso por el coño, maricones de mierda, cuando hace falta no venís al barrio". La hermana llegó incluso a agredir a puñetazos a uno de los agentes.

 

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