Paro registrado en julio

Sevilla sufre el peor mes de julio para el empleo desde 2015

  • La provincia suma 155 parados más y pierde 4.626 afiliados, todos mujeres.

  • En tasa anual, el desempleo baja a un ritmo tres veces inferior que en 2017.

  • La capital se comporta mejor y baja el paro en 239 personas

Gente esperando en una oficina de Empleo. Gente esperando en una oficina de Empleo.

Gente esperando en una oficina de Empleo. / EFE

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Aunque la temporada alta en Sevilla se ha alargado en los últimos años en Sevilla, llegando a abarcar mayo, junio e incluso julio, la realidad es que el verano suele ser malo para el empleo, aunque a veces haya datos positivos. El mes pasado se enmarca dentro de esa tónica negativa. No ha sido desastroso, pero peor que el año pasado. Así, la provincia deja 155 parados más, frente a los 99 de julio de 2017, hasta 193.933; y, lo que es peor, pierde 4.626 afiliados -es decir, se destruyen más de 4.600 empleos-, hasta 712.735, lejos ya de los casi 720.000 que se registraban en mayo, en el que es el peor julio para la ocupación desde 2015.

En la capital, el dato del paro -el de la afiliación no trasciende- es mejor que en el resto de la provincia. Desciende en 239 personas, hasta 69.894. En relación al mes de julio de 2017, hay 2.506 desempleados menos.

La razón por la que en la provincia el paro no sube tanto como empleo se destruye estriba en que son dos estadísticas diferentes. Mientras el desempleo mide las personas que están efectivamente apuntadas en los Servicio Andaluz de Empleo el último día de cada mes, la afiliación contabiliza la media de trabajadores en un mes, sin tener en cuenta el último día. Además, el hecho dejar de ser afiliado no implica apuntarse inmediatamente al paro. Puede que alguien deje de trabajar y prefiera, de modo temporal o definitivo, no registrarse como demandante de empleo. Y, al revés, alguien que lleva mucho tiempo sin trabajo y sin buscar empleo puede que decida en un momento dado hacerlo y se incluya en la lista del SAE.

Normalmente, la estadística de afiliación fluctúa mucho más que la de paro -los altos y los bajos son mayores mes a mes- por lo que hay que acudir a la evolución anual para tener una fotografía de la tendencia. Y en Sevilla parece clara. En un año, desde julio de 2017 a julio de 2018, la provincia ha sumado 20.095 afiliados (pese al bajón del mes pasado) mientras que el número de parados ha bajado en 7.895, frente a las 21.768 personas (cifra récord) que abandonaron las listas del SAE en el mismo periodo del ejercicio anterior (julio de 2016-julio de 2017). Es decir, el empleo baja en Sevilla a un ritmo tres veces más bajo que el año pasado. Eso no sucede en la afiliación, que pasa de los 23.460 nuevos ocupados de julio de 2017 a los mencionados 20.095 del mes pasado. La desaceleración es muchísimo menor, y eso indica algo claro: que la demanda de empleo es mayor que la oferta. O lo que es lo mismo: que el aumento del empleo no es suficiente para reducir el número de parados en la misma proporción.

De todas formas, ésta es una tendencia que se detectó sobre todo en la segunda mitad del año pasado y que se está revirtiendo en los primeros seis meses de 2018, en los que la ocupación suma apenas 2.000 personas más y los parados bajan en 7.266, en cualquier caso la mitad que en la primera mitad de 2017.

Pese a que hay desaceleración en el largo plazo se sigue creando empleo y el desempleo desciende

Entrando en el detalle, por sectores sólo sube el paro en agricultura (+559) y baja en el resto, en 98 personas en industria, 291 en construcción y 192 en servicios, con un incremento también en el colectivo sin empleo anterior (+177), que suele aumentar en verano. En cuanto a la ocupación, hay dos actividades que concentran el bajón de julio: la agricultura, con 2.399 afiliados menos, hasta 85.633, por la finalización de las campañas agrarias; y la educación, que pierde 4.994 asalariados, hasta 30.639, por la terminación del curso escolar. Ese bajón es compensado en parte por el comercio, con algo más de 1.000 nuevos ocupados gracias a las rebajas; y la sanidad, con más de 1.500 por las sustituciones. La hostelería, por su lado, pierde casi 1.200 asalariados, lo que indica que pese a que ha habido menos calor el verano es el verano y Sevilla pierde ocio y turismo respecto a la primavera. Los autónomos, por último, se reducen en 703, hasta 108.130, pero se mantienen en cifras históricas.

La educación y la agricultura son las actividades que más sufren

Por género, la tendencia de julio, y también la anual, favorece a los hombres, que sí tienen un buen mes, con bajada de paro (411 desempleados menos) y también subida de la ocupación (367 afiliados más). Las mujeres, sin embargo, suman 566 paradas más y sufren una fortísima caída de la ocupación de 4.992 personas.

En lo que se refiere al número de contratos, la provincia registra, pese a destruir más empleo que el año pasado, más dinamismo que en julio de 2017, con 6.769 contratos más, hasta 91.449, y un significativo incremento de los indefinidos del 24,33% (869 más). También suben los temporales, en 5.870 (+7,23%). Respecto a junio de este año, son casi 4.000 contratos menos.

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