Presupuesto 2017

La capital aprueba su presupuesto, que no entrará en vigor hasta abril

  • El alcalde tuvo que usar su voto de calidad para desempatar la votación, un hecho sin precedentes en el Ayuntamiento. La inversión prevista en la ciudad asciende a 60.6 millones.

Un momento del pleno de los presupuestos en el Ayuntamiento. Un momento del pleno de los presupuestos en el Ayuntamiento.

Un momento del pleno de los presupuestos en el Ayuntamiento. / M. G.

El gobierno en minoría del alcalde Juan Espadas necesitó este martes su voto de calidad (un hecho del que no hay constancia de precedentes en la historia del Ayuntamiento), el apoyo directo de Ciudadanos (con los ediles socialistas sumaban 14 votos) y la abstención de Participa Sevilla para sacar adelante inicialmente el presupuesto municipal para 2017, tras una larga negociación de los cinco grupos políticos que integran la Corporación. El PP e Izquierda Unida, con 12 y dos ediles respectivamente, dieron su voto en contra, de ahí la necesidad de un desempate por medio del alcalde.

Sevilla y Málaga están entre las seis grandes capitales con más retraso en las cuentas

Las cuentas, sin embargo, no entrarán en vigor hasta el mes de abril, porque antes deben publicarse en el BOP, someterse durante 15 días a las reclamaciones ciudadanas y volver a publicarse. La demora afecta a los nuevos proyectos y las nuevas inversiones, que tienen que esperar al mes de abril para empezar a ejecutarse, lo que no sucede igual con las iniciativas que comenzaron con el presupuesto de 2016, que se prorrogó hasta tener un acuerdo. En cifras, las cuentas de la capital para 2017 son un 3% superiores a las de 2016 y ascienden a 951 millones de euros -el consolidado que incluye a las empresas municipales y organismos autónomos -de los cuales 60,6 millones de euros se destinan a inversiones que benefician directamente a la ciudad. Las aportaciones de los grupos políticos ha mejorado el proyecto inicial del gobierno socialista en 19,5 millones de euros.

La minoría de Espadas ha dificultado por segundo año consecutivo la aprobación de los presupuestos, pero esta vez los plazos se han ido tan lejos que Sevilla se ha colocado entre las seis grandes capitales que más tarde han sacado adelante sus cuentas, sin contar el plazo de entrada en vigor. Le siguen Málaga, que lo hizo este mismo lunes; Barcelona, que las aprobó inicialmente a finales de enero tras superar la alcaldesa una cuestión de confianza, y Madrid, a mitad de febrero. Las mejores posicionadas son Valencia y Zaragoza, que superaron el trámite inicial en diciembre.

El alcalde repartió las culpas de esta demora entre todos los grupos. "El retraso en la aprobación es responsabilidad de todos los grupos, no sólo del PSOE" por la dificultad de llegar a acuerdos, afirmó Espadas, quien acusó al PP de hacer "imposible" la posibilidad de alcanzar acuerdos por querer "imponer" sus criterios. Por último, pidió al PP "que tenga una sola voz y no un trío" y dijo de este grupo del Ayuntamiento que "no está ni se le espera", en alusión a la fuerte división interna del grupo heredero de Zoido. El alcalde recriminó a Izquierda Unida que tuviera muy claro desde el principio que no iba a apoyar los presupuestos, aún cuando la intención del PSOE era lograr un acuerdo con los partidos de izquierda.

Para garantizarse la abstención de Participa, la sesión comenzó con una disculpa pública de la presidenta del Pleno, Carmen Castreño, por vulnerar el derecho de participación de los grupos de la oposición en el presupuesto de 2016, lo que llevó al TSJA a anular ese presupuesto tras la denuncia de Participa. El gobierno de Espadas ha aprendido la lección y está modificando el reglamento municipal del Ayuntamiento para incluir esta garantía de votación en las enmiendas al presupuesto.

Con todo, las disculpas no fueron suficientes para IU, cuyo portavoz reclamó directamente la dimisión de Castreño, como pidió en su día la oposición.Participa no llegó a pedir esta vez la marcha de Castreño, pero sí se quejó de que no se haya celebrado un Pleno específico para volver a aprobar aquellas cuentas de 2016. Sobre esta cuestión, el alcalde le garantizó que cumplirá la sentencia cuando ésta se le notifique formalmente. 

Desde el PP, su portavoz, Alberto Díaz, argumentó el voto negativo del grupo en que el gobierno "ha rechazado el 80% de nuestras propuestas" y emplazó al alcalde a explicar "las verdaderas razones por las que no ha querido apoyarlas ni alcanzar un pacto con el PP" cuando "en las seis reuniones PP-PSOE ni una sola vez oí que nuestras propuestas fueran negativas, insolventes o inviables para esta ciudad". El PP cargó su artillería contra Ciudadanos. El portavoz adjunto del PP, Beltrán Pérez, acusó a los tres ediles de C's de "ser la muleta del PSOE" (aquí y en la Junta) y de practicar en "entreguismo al PSOE por actuar como lacayos del señor Espadas", aún cuando los socialistas lo engañan. En la misma línea, el portavoz Díaz metió su pulla cuando le auguró a C's su declive ("sólo le digo una frase: el pez grande siempre se come al pequeño") y le afeó que acusara al PP de no ser responsable por votar en contra de los presupuestos ("no le permito que entregue aquí carnés de responsabilidad porque nosotros somos 12 concejales y ustedes son tres").

Izquierda Unida y Participa Sevilla reclamaron al concejal de Hacienda, Joaquín Castillo, que se haga efectivo el seguimiento de las cuentas de 2017 con una comisión de seguimiento que "de verdad sirva y se cumpla", en palabras del edil Julián Moreno, de Participa. El portavoz de IU Daniel González Rojas avisó de que el retraso de estas cuentas sitúa al Ayuntamiento en peores condiciones que en 2016, lo que requiere acelerar su ejecución. Ambos partidos anunciaron a Espadas que no cuente con sus votos para respaldar en las ordenanzas fiscales el pacto firmado con Ciudadanos de bajada del IBI en 2018 y 2019.

El PP señaló que ni una sola vez se le dijo que sus propuestas eran inviables o insolventes

Desde Ciudadanos, su portavoz Javier Millán, se congratuló de que las cuentas de 2017 de Sevilla "están teñidas de naranja" (el color de su partido), y destacó las propuestas de movilidad (fondos para estudiar la conexión con Cercanías de la ciudad con el aeropuerto y para implantar este año los autobuses rápidos entre Sevilla Este y el centro) que se han incorporado. Millán lamentó que el retraso en su aprobación es la prueba de que Espadas en solitario no tiene "capacidad de gestionar la ciudad" ya que ha dilapidado el primer trimestre de este año. Al PP le reprochó "irresponsabilidad" en la negociación y que votara a favor de todas las enmiendas de la oposición en la comisión previa de Hacienda, incluidas las que iban sobre los presupuestos participativos y la memoria histórica.

El concejal de Hacienda, Joaquín Castillo, lamentó que el gobierno no haya podido pactar los presupuestos con los dos partidos de izquierda que apoyaron la investidura de Espadas. Castillo le reprochó a IU que no quisiera apoyar las cuentas después de mucho negociar. Al PP le criticó que pusiera desde el principio dos obstáculos para alcanzar acuerdos, entre ellos supeditar las inversiones municipales a la venta del edificio de la Gavidia (antigua comisaría).

Las enmiendas de la oposición aceptadas suman 19,5 millones

El documento inicial de los presupuestos municipales del Ayuntamiento de Sevilla para 2017 se ha enriquecido definitivamente al incorporar propuestas de todos los grupos con representación en el Consistorio por valor de 19,5 millones, destinados a reforzar actuaciones en vivienda, políticas sociales, inversión en patrimonio, mejoras en colegios públicos, igualdad, cooperación al desarrollo o iniciativas en cumplimiento de la legislación de Memoria Histórica. Ciudadanos es el grupo al que más enmiendas se ha aceptado, por un valor de 10 millones de euros. Le sigue Participa Sevilla, que calcula que sus enmiendas aceptadas suponen inversiones de 8,5 millones. El resto son de Izquierda Unida y del PP.

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