El Tourmalet de la solidaridad
Maratón de 24 horas sobre bicicleta estática con el fin de recabar fondos para la Fundación Juan Bonal
Para ser merecedor del maillot amarillo no es necesario haber participado en el Tour de Francia, ni llamarse Lance Armstrongo Alberto Contador. Así lo demostró ayer, en la prueba solidaria 24 horas pedaleando, Juan Jesús García, organizador del acto que se celebró, y seguirá celebrándose hasta las 18:00 de hoy, en el pabellón cubierto del Colegio Santa Ana a favor de la Fundación Juan Bonal.
Aunque este empresario, propietario del Gimnasio Erggos, nació en Palma del Río (Córdoba) y ejerce su profesión en Sevilla, su historia con la bicicleta y la del ciclista estadounidense Armstrong son, aunque a escala de aficionado, similares. Apasionado del deporte, comenzó hace cinco años a practicar esta modalidad con la bicicleta de montaña. Hoy, imparte en su propio gimnasio clases de spinning, un entrenamiento que le valió para proponerse batir el récord Guinness de permanencia en ciclismo indoor. "El Guinness está en 83 horas, eso es mucho tiempo, así que he comenzado por 24 horas. En la bicicleta de montaña he llegado a estar 12 horas seguidas, ahora pretendo estar pedaleando ininterrumpidamente hasta mañana, realizando como máximo cuatro pausas de 10 minutos cada una", explica García, que señala: "Lo importante es conseguir la colaboración de las personas para que se recauden fondos para la Fundación Juan Bonal, es un método eficaz para llamar la atención a la par que se practica deporte".
Colaborador habitual de la Congregación de Santa Ana, Juan Jesús García ya ha organizado en otras ocasiones jornadas benéficas para esta entidad -que posee proyectos de cooperación en más de 30 países a favor de los niños y mujeres-. Es la primera vez que se encarga de gestionar un acto de esta envergadura, "con lo que pretendo crear un precedente y que se repita anualmente", añade.
Siguiendo con su igual, Armstrong, García describe como también él sufrió un tumor que le hizo bajarse de la bicicleta por un tiempo y le impidió viajar con la organización benéfica a Brasil, otro reto que, dice, intentará "superar en 2010".
Junto a García, todo un pelotón de voluntarios quisieron subirse a una de las 75 bicicletas disponibles y sumarse a esta carrera (a razón de 3 euros la hora de pedaleo) que antes de iniciarse ya tenía reservada la mitad de las plazas. Nueve de ellos quisieron hacerlo también durante 24 horas consecutivas.
Procedentes de diferentes localidades (El Puerto de Santa María o Palma del Río), de clubes ciclistas (como el de Montequinto), hora tras hora, los colores del maillot cambiaban. En la cabeza de este pelotón, su organizador y Sonia Ramos, campeona de España de Pruebas Adaptadas para Invidentes en la modalidad de travesía por montaña, que a través de la ONCE se enteró de esta iniciativa y no quiso "perdérselo". De Irlanda acababa de llegar Victoria, gaditana y antigua socia del gimnasio, que "sólo viene a Sevilla para acudir al maratón", explica García.
Sin límite de velocidad, ni tiempo, el propietario de Erggos indicó que "el ritmo medio está estipulado en unos 20 kilómetros por hora, por lo que en 24 horas se supone que recorreré unos 500 kilómetros, aunque seguro que la velocidad que llevaré será algo mayor por lo que espero recorrer entre unos 500 y 700 kilómetros", afirmó antes de comenzar a pedalear.
Para que este reto personal y solidario pudiera desempeñarse, muchos son los colaboradores que han participado en la causa y que procuraron que la jornada se convirtiese en una fiesta. A las actuaciones musicales que se sucedieron en el escenario, montado en el mismo pabellón, muchos patrocinadores quisieron aportar su granito de arena. Así, entre otros, Bicicletas GAC y Fitland han facilitado las bicicletas estáticas, Infisport las bebidas energéticas, Ciclos Mateos una bicicleta que sorteará hoy al finalizar la prueba, el restaurante El Lagar preparará un cocido que hoy al mediodía se podrá disfrutar, Polvillo pondrá el pan para el acompañamiento y Soto Café se encargó de que el sueño no hiciera estragos en una larga pero divertida etapa solidaria.
También te puede interesar
Lo último