El arquitecto de la Catedral contempla la posibilidad de desmontar las otras tres azucenas cuando pase el temporal
La caída de la jarra de azucenas de la Giralda a las 6:15 de la mañana de hoy "debido a las excepcionales condiciones meteorológicas que estamos sufriendo", según el arquitecto conservador de la Catedral de Sevilla, Miguel Ángel López han hecho que se esté evaluando la posibilidad de adelantar los trabajos previstos en el cuerpo renacentista de la torre, desmontando las tres azucenas restantes, "tan pronto lo permitan las condiciones meteorológicas".
El arquitecto ha aclarado que, después de haber realizado la inspección, no se detectan defectos aparentes. "No obstante, se mantiene el perímetro de seguridad en torno a la torre hasta que se pueda efectuar una revisión más en profundidad con medios auxiliares que permitan descartar la existencia de peligros. Para ello hemos contado con la colaboración del cuerpo de bomberos", afirmó Miguel Ángel López.
Los remates originales de Hernán Ruiz consisten en la parte pétrea, cuatro pilarejos que sostienen una plataforma sobre la que hay cuatro esferas de piedra que a su vez sostienen una campana igualmente de piedra. Y las esferas de broncé caladas con estrellas, que son las conocidas como eolípilas. Éstas servían como pebetero para introducir elementos pirotécnicos que en 1751 el cabildo ordenó colocar sobre ellas los ramos de azucena sostenidos por una pequeña pieza de bronce que junto a la asa y el pequeño cuerpo del cuello superior le dan al conjunto un aspecto de jarra. En torno a 1980 fueron objeto de una primera restauración, siendo sustituidas las azucenas de los cuatro remates por Fernando Marmolejo Cámara.
El elemento desprendido es una de estas eolípilas y las azucenas que la coronan. "El conjunto tiene un peso aproximado de 120 kilos y una medida total de 3,85 metros", advirtió el arquitecto y conservador.
"El proceso de corrosión del vástago se ha producido en el interior de la campana de piedra que soporta el elemento y por tanto no ha podido ser controlado por las revisiones que se realizan periódicamente en el plan de conservación preventiva de la Catedral", aclaró. Este plan contempla cuatro inspecciones anuales, tres de las cuales son visuales "y en las que se pueden detectar variaciones ostensibles". La cuarta, que se realiza siempre antes de Semana Santa, "se efectúa una comprobación de todos los elementos que pudieran presentar peligro de desprendimiento y se lleva a cabo esta con ayuda de empresas de trabajos verticales. Estaba previsto y así se hará, que esta comprobación se realice inmediatamente que pase el temporal". En cuanto a la caída de esta mañana, Miguel Ángel López adviritó que se trata de "un vicio oculto y era indetectable".
La azucena desprendida está integrada en el remate renacentista que en estos momentos se encuentra pendiente de la culminación de los trámites administrativos para su restauración. Se restaurará según el proyecto redactado por Eduardo Martínez Moya, quien ha sido el autor de la intervención sobre las cuatro caras exteriores de la Giralda. "Aún así, después de este acontecimiento, estamos evaluando la posibilidad de adelantar los trabajos, desmontando las tres azucenas restantes tan pronto como lo permitan las condiciones meteorológicas".
El Plan de Conservación Preventiva de la Catedral contempla las siguientes actuaciones en la envolvente del conjunto catedralicio. Por un lado, cuatro inspecciones anuales, tres de ellas visuales, en las que se pueden detectar variaciones ostensibles, y una cuarta que se realiza siempre antes de Semana Santa, en la que se efectúa una comprobación de todos los elementos que pudieran presentar peligro de desprendimiento, y que se llevan a cabo con la ayuda de empresas de trabajos verticales. Estaba previsto, y así se hará, que esta comprobación se realice inmediatamente que pase el temporal. No obstante, el defecto que ha llevado al incidente, al ser un vicio oculto, era indetectable.
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